19 septiembre 2025
El Mar: un restaurante que conecta Portugal y Brasil
Una de las ciudades más bellas del mundo debía contar con un restaurante de altura. Es así que el restaurante El Mar, del chef Kiko Maríns ha logrado fusionar lo mejor de dos mundos para beneficio de sus afortunados visitantes.
Visitar Lisboa siempre trae consigo la promesa de buena comida, paisajes vibrantes y experiencias únicas. Pero ahora, en la última planta de El Corte Inglés, se abre una propuesta gastronómica que va mucho más allá de un simple restaurante: El Mar, el nuevo espacio del chef Kiko Maríns.
Este restaurante no solo sirve platos, sino que cuenta una historia. Una que viaja entre las costas de Portugal y Brasil, fusionando raíces culturales y recuerdos familiares en un lugar donde el Mar es protagonista absoluto.
Un concepto inspirado en el Mar
Desde el primer momento en que se cruza la puerta de El Mar, el visitante se sumerge en una experiencia escenográfica y emocional. El interiorismo, diseñado por Alejandro Cateto y su estudio Cateto Cateto, convierte al restaurante en un homenaje visual al Mar y a sus orillas.
Los cojines, con patrones que evocan las curvas de las playas cariocas, dialogan con los tradicionales azulejos portugueses en blanco y azul. Cada detalle refuerza la idea de navegar entre dos mundos: la frescura tropical de Río de Janeiro y la memoria marítima de Lisboa.
El espacio, más que un restaurante, es una travesía. Como un velero que zarpa en busca de nuevas experiencias, El Mar invita a recorrer la distancia emocional y estética entre Brasil y Portugal.
El diseño: una travesía en madera, azul y luz
La atmósfera de El Mar está marcada por la calidez de la madera que envuelve el lugar, evocando los camarotes de un barco que cruza océanos. La paleta cromática alterna entre los azules profundos del océano y los dorados del sol poniente, generando un ambiente íntimo y envolvente.
La iluminación también juega un papel esencial. Las luminarias Dipping Light de Marset, suspendidas como si fueran cañas de pescar, aportan un guiño mediterráneo y refuerzan la sensación de atardecer sobre el mar. Al caer la noche, los reflejos multiplicados en los ventanales completan la escena con una magia que envuelve a los comensales.
Este cuidado en el diseño convierte a El Mar en mucho más que un restaurante: es un viaje sensorial donde cada elemento cuenta parte de la historia del chef y de sus raíces.
El chef Kiko Maríns: un puente entre dos orillas
Detrás de El Mar está Kiko Maríns, un chef que ha sabido transformar su herencia cultural en experiencias gastronómicas que hablan tanto de Portugal como de Brasil. Su cocina es, en muchos sentidos, un puente entre ambos países, y este restaurante es la materialización de esa idea en el plano físico y visual.
Con cada receta, Maríns invita a los visitantes a probar un pedazo de ese viaje transatlántico. El diseño del lugar, entonces, no es accesorio, sino una extensión de su propuesta culinaria. El Mar se convierte en la metáfora que une todos estos elementos: la memoria, el viaje, el sabor y la experiencia.
El Mar como experiencia sensorial
Lo más fascinante de este restaurante en Lisboa es que no se limita a la gastronomía. El Mar es un espacio narrativo y escenográfico donde diseño e interiorismo acompañan a la cocina. La experiencia sensorial es total: el tacto de la madera, la vista de los azulejos, la luz que recuerda al sol poniente y, por supuesto, los sabores que cruzan océanos.
Aquí, el Mar no es solo el contexto, sino el protagonista simbólico que da sentido a cada rincón. El visitante no solo come: navega, siente y conecta con un relato de identidad y pertenencia.
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