22 junio 2026
Casa Marena: una casa de mar en Polanco
Casa Marena es un restaurante contemporáneo ubicado en Polanco, Ciudad de México, diseñado por Faci Leboreiro. El proyecto transforma una antigua residencia en una experiencia arquitectónica inspirada en la calma y sofisticación de la costa mexicana.
Una atmósfera costera dentro de una casa histórica
Casa Marena se concibe como un refugio de calma y sofisticación en el corazón de Polanco. El proyecto, a cargo de Faci Leboreiro, parte de una antigua residencia que es restaurada y reinterpretada para construir una narrativa espacial inspirada en la estética del litoral mexicano.
En lugar de borrar la memoria del inmueble original, la intervención preserva su esencia y la traduce a un lenguaje contemporáneo que combina contención, textura y una elegancia serena, casi atemporal.
La entrada como primera escena del proyecto
El recorrido inicia desde el acceso, donde una isla central define el carácter del espacio. Este elemento funciona simultáneamente como bar y vitrina visual, presentando el universo del proyecto a través de composiciones de fruta fresca dispuestas como pequeñas esculturas.
A un costado, el host stand marca el inicio de un recorrido vertical que atraviesa tres niveles. Cada uno posee una identidad propia, pero todos comparten una misma atmósfera: la calidez de una casa de playa reinterpretada en el contexto urbano.
Materialidad, textura y experiencia sensorial
En planta baja, la isla-bar se convierte en el núcleo de un espacio fluido, donde el mobiliario dialoga con una paleta de materiales cuidadosamente seleccionada: porcelanato imitación madera, travertino, textiles suaves y paneles con textura de lino.
Esta combinación construye una riqueza táctil que va más allá de lo visual, reforzando la idea de un espacio que se percibe tanto con el cuerpo como con la mirada.
En los niveles superiores, las cocinas conviven con áreas más íntimas, donde mesas cuidadosamente dispuestas y un privado flexible —que puede abrirse o cerrarse mediante paneles— permiten distintas configuraciones. En la parte más alta, la terraza culmina la experiencia con un ambiente sereno, vegetal y abierto.
Luz, paisaje y atmósfera
Una pérgola con franjas azules y amarillas filtra la luz natural en la terraza, proyectando sombras cambiantes que evocan la suavidad de una sombrilla de playa.
Al fondo, un jacarandá centenario actúa como elemento protagonista del paisaje, enmarcando la vista y funcionando como una escultura viva que conecta el interior con el exterior.
Este diálogo entre arquitectura, vegetación y luz refuerza la idea de una atmósfera costera trasladada cuidadosamente al entorno urbano.
Un lenguaje interior inspirado en el mar
La paleta cromática, basada en beiges y azules, evoca la arena y el mar, pero también la calma, el equilibrio y una sensación de lujo discreto.
El interior se enriquece con referencias sutiles al mundo marino: formas que evocan corales abstractos, peces estilizados y luminarias que recuerdan medusas suspendidas en el espacio.
Las paredes incorporan obras de Arozarena de la Fuente, ilustraciones de Berenice Hernández y composiciones de yeso diseñadas a medida, mientras que los libros de Assouline funcionan como acentos integrados dentro del relato visual del proyecto.
Gastronomía y experiencia espacial
En sintonía con la arquitectura, el concepto culinario eleva la experiencia a través de una propuesta contemporánea de cocina mexicana de mar. La sensibilidad del menú se basa en la frescura, el equilibrio y la sutileza, reforzando la coherencia sensorial del proyecto.
Arquitectura y gastronomía se integran así en una misma narrativa, donde cada elemento contribuye a construir una experiencia continua.
Una casa reinterpretada como experiencia costera
Casa Marena no busca el impacto inmediato ni el gesto espectacular. Su propuesta se construye en el tiempo, a través de materiales, luz, texturas y atmósferas que se revelan gradualmente.
Es, en esencia, una casa de mar dentro de la ciudad: un espacio donde la memoria arquitectónica se preserva y se reinterpreta para crear una experiencia contemporánea, sensorial y profundamente atmosférica.
Edición 89 | Visionarias del espacio