20 mayo 2026
Luca Nichetto x Kreoo en Milan Design Week 2026
En un momento en el que el diseño parece atrapado entre algoritmos, tendencias fugaces y estéticas globalizadas, la colaboración entre Luca Nichetto y Kreoo para la Milan Design Week 2026 propone algo distinto: volver a mirar el oficio humano como la verdadera definición del lujo.
La maestria del artista
Para el diseñador Luca Nichetto, el lujo ya no puede medirse en exclusividad o recarga ornamental. Su visión es mucho más radical: «el lujo es el límite de lo que la humanidad es capaz de hacer en un momento específico. Es decir, no aquello que imaginamos, sino aquello que realmente podemos ejecutar con maestría».
Y es precisamente ahí donde entra Kreoo. Su colaboración con la marca italiana de mobiliario y revestimientos de alta gama nació después de que Nichetto visitara el taller de la firma italiana y encontrara algo que —según cuenta—, no lograba percibirse del todo en sus colecciones: magia. «No una magia superficial, sino la que surge cuando siglos de conocimiento artesanal se concentran en un objeto hecho a mano».
El mármol italiano fue el punto de partida. Aunque el verdadero material de la colección creada por Nichetto para Kreoo es el tiempo.
Tradición artesanal
Detrás de cada pieza existe un legado de aproximadamente dos mil años de tradición artesanal, generaciones enteras perfeccionando técnicas, herramientas y sensibilidades que sobreviven incluso en una industria obsesionada con la velocidad. Más que diseñar «objetos de lujo», Nichetto buscó revelar la inteligencia humana escondida detrás de cada superficie tallada.
En ese contexto, durante la reciente Milan Design Week, Kreoo presentó dos lavabos escultóricos: Musina y Posso, desarrollados junto al estudio de Luca Nichetto. Ambas piezas reinterpretan la tradicional Vera da pozzo —los históricos pozos venecianos que durante siglos funcionaron como puntos de encuentro y abastecimiento de agua en Venecia— transformándolos en objetos contemporáneos donde el mármol, la geometría y el agua dialogan de manera casi arquitectónica.
Apuesta por lo orgánico
Musina destaca por su precisión geométrica: un perfil interior perfectamente circular que contrasta con una silueta exterior octagonal, generando una sensación visual de equilibrio y tensión al mismo tiempo. Posso, en cambio, apuesta por una expresión más orgánica y escultórica, con formas suaves talladas directamente a partir de bloques de piedra natural, dejando visible la materialidad y el peso del mármol.
Más que lavabos, ambas piezas funcionan como pequeñas arquitecturas domésticas. Objetos concebidos para sentirse fuera del tiempo: diseños que podrían haber existido hace décadas o permanecer vigentes dentro de muchas más.
La colección fue presentada tanto en el espacio de la marca dentro de Fiera Milano Rho durante el Salone del Mobile, como en Auralis Space durante el circuito Fuorisalone, dos escenarios que este año concentraron gran parte de la conversación internacional sobre diseño, tecnología y artesanía.
La tecnología como ente creador
Al respecto, Nichetto reconoce que durante los últimos quince años el diseño internacional —especialmente el asociado al lujo italiano— ha perfeccionado un lenguaje impecable, elegante y técnicamente competente. «El problema, dice, es que se ha vuelto demasiado familiar. Demasiado seguro. Como comer el mismo plato todos los días durante años».
La pregunta entonces es inevitable: ¿qué sigue? Para Nichetto, la respuesta probablemente vendrá de la tecnología. Particularmente de la inteligencia artificial, una herramienta que ya está transformando la manera en que las personas producen, observan y entienden el mundo. Sin embargo, señala que el diseño aún no ha traducido completamente ese cambio tecnológico en un nuevo lenguaje expresivo.
Ahí aparece una de las tensiones más interesantes de esta colaboración: ¿cómo avanzar hacia nuevas formas de diseño sin perder aquello que hace humano al objeto? La respuesta de Kreoo y Nichetto parece estar en el equilibrio. «Tecnología e innovación, sí, pero sin renunciar a la permanencia, al tacto y a la memoria material que sólo la artesanía puede ofrecer».
Más allá de Milán, el mensaje también resuena en otras geografías creativas, incluido México. Frente a una industria cada vez más homogénea, Luca Nichetto insiste en la importancia de proteger las particularidades culturales y las identidades locales. Porque, al final, lo que mantiene vivo al diseño no es la uniformidad global, sino la diferencia. Justo ahí se enfoca la verdadera lección de esta colaboración: «el futuro del lujo no será el objeto más costoso, sino aquel capaz de preservar algo profundamente humano en medio de un mundo cada vez más automatizado».
Design Films
Edición 88 | Construir para el futuro