02 julio 2026
Restaurante Buda: tradición asiática y materialidad en Querétaro
Ubicado a unos pasos de Los Arcos de Querétaro, Restaurante Buda emerge como un refugio de introspección urbana. El proyecto, diseñado por Estudio Claudia Ornelas, entrelaza la filosofía zen con texturas de barro oaxaqueño y maderas carbonizadas para ofrecer una desconexión total del caos citadino.
Un umbral de desconexión urbana
El acceso principal de Buda se rige bajo el concepto japonés Genkan, diseñado meticulosamente para romper con el ritmo acelerado de la avenida Bernardo Quintana. Al cruzar este umbral de escala íntima, el visitante se sumerge en un vestíbulo semicircular envuelto en muros de madera de castaño, pisos de concreto martelinado color vino y pendones de seda encerada que evocan la solemnidad de los templos asiáticos.
Diálogo material con el contexto histórico
La fachada del restaurante establece una conexión cromática y tectónica directa con el icónico acueducto de Querétaro a través de una impresionante celosía de siete metros de altura. Construida con tabique artesanal traído de Oaxaca, las piezas muestran matices que van del café oscuro al rojizo mineral, logrando una piel arquitectónica que rinde homenaje a la herencia local desde una perspectiva contemporánea.
Atmósferas esculpidas por el fuego y el diseño
En el salón principal, el diseño interior se fragmenta en zonas que celebran los oficios tradicionales y el mobiliario de autor, teniendo como eje una barra central coronada por una cabina de DJ en cristal color vino. Los comensales transitan entre áreas delimitadas por imponentes tablones de madera carbonizada bajo la técnica Yakisugi, sutiles tejidos de bejuco, luminarias de David Pompa y un plafón central del que se suspenden seis piezas tejidas inspiradas en la silueta de un dragón.
La dualidad clandestina del speakeasy
La experiencia culinaria se expande hacia el misterio con un speakeasy oculto, accesible tanto desde el interior como por una rotunda puerta de acero independiente con un vano abocinado. Este espacio nocturno se distancia de la calidez del restaurante mediante un pasillo flanqueado por arcos de luz y Budas metálicos, culminando en un íntimo bar de sakes donde las barras circulares de cuarcita y los destellos de latón invitan a la contemplación nocturna.
Edición 89 | Visionarias del espacio