Habitar lo existente como estrategia proyectual
En el UD Campus Aguascalientes, la Cafetería Hundida emerge como una exploración precisa sobre la reutilización arquitectónica. El proyecto, desarrollado por Jonathan Corral Arquitectos, parte de una premisa clara: reconocer el potencial espacial de lo preexistente.
Lejos de intervenir desde la imposición formal, la propuesta se centra en revelar la estructura original de la antigua vinícola. Los cilindros de concreto, concebidos como infraestructuras técnicas, se transforman en espacios habitables mediante perforaciones estratégicas que permiten el paso de luz, aire y visuales.
Una experiencia espacial en secuencia
El proyecto se articula a partir de un eje central que organiza el recorrido y concentra la zona de atención. A partir de este punto, los espacios se distribuyen de manera radial, generando una experiencia progresiva donde cada transición revela nuevas escalas y atmósferas.
Los programas secundarios —como biblioteca y servicios— se desplazan hacia ejes laterales, mientras que los intersticios entre cilindros alojan funciones técnicas. Esta lógica no solo optimiza el espacio, también refuerza la lectura estructural del conjunto.
Materialidad como continuidad y memoria
La intervención mantiene una relación cuidadosa con la materialidad original. Los mosaicos existentes se restauran cuando es posible y, en otros casos, se reinterpretan mediante piezas cerámicas diseñadas específicamente para el proyecto.
Esta decisión evita la réplica literal y propone una continuidad basada en la textura, el tono y la memoria. La arquitectura se convierte así en un ejercicio de precisión donde cada gesto responde a una lectura consciente del contexto construido.
El descenso como transición arquitectónica
La transformación del antiguo vado en una plaza exterior introduce una secuencia de acceso que prepara al usuario para la experiencia subterránea. Rampas y escalinatas construyen un recorrido donde la luz, la escala y la temperatura cambian de manera gradual.
En conjunto, Cafetería Hundida plantea una arquitectura que activa la memoria industrial sin borrar su origen, demostrando que la intervención contemporánea puede surgir desde lo existente con sensibilidad y claridad.
Design Films
Edición 88 | Construir para el futuro