La modernidad íntima de Diego y Frida
Diego y Frida regresan a El Palacio con una exposición que propone mirar a Diego Rivera y Frida Kahlo desde un lugar más íntimo: su casa, sus objetos, su ciudad y las formas de vida que construyeron alrededor del arte, el diseño y la modernidad mexicana.
La muestra, presentada en El Palacio de Hierro Polanco, parte de una idea clara: volver a estos dos personajes desde la memoria material. Rivera y Kahlo aparecen como habitantes de su tiempo, conectados con una red de prácticas, espacios, indumentaria, mobiliario, documentos y recorridos urbanos que permiten comprender cómo la vida cotidiana también dio forma a su legado.
La vida como territorio creativo
El recorrido inicia con “Dos vidas, dos miradas”, una sección donde la fotografía construye una biografía visual entre lo íntimo y lo público. A través de imágenes, la exposición revela escenas de cotidianidad que muestran la complejidad de una relación marcada por la complicidad, la tensión, el afecto y la construcción de una identidad compartida.
En “Habitar el mito”, la casa se presenta como un espacio activo de creación. Objetos, mobiliario e indumentaria participan en una narrativa donde lo tradicional y lo moderno conviven en una misma sensibilidad. La muestra desplaza la atención hacia aquello que ocurre entre la obra y la vida: los gestos, las elecciones estéticas y los objetos que acompañaron su manera de habitar el mundo.
Arte, ciudad y diseño moderno
La sección “La obra, la vida” profundiza en la relación entre producción artística y experiencia personal. Pinturas, dibujos, documentos y correspondencia integran un mismo campo de sentido, donde la creación se entiende como parte de una red afectiva, histórica y doméstica.
Por su parte, “Del sur al centro” introduce el desplazamiento como forma de habitar la ciudad. El trayecto entre San Ángel y el Centro Histórico revela una Ciudad de México en transformación, donde el tránsito conecta espacios, ritmos y formas de sociabilidad.
Invitación al Homenaje a Frida Kahlo dedicada a María Félix, 1955
Impresión litográfica sobre papel
Colección Rodrigo Flores
El Palacio como escenario de modernidad
El recorrido encuentra su punto de convergencia en El Palacio de Hierro, entendido como un nodo clave de la modernidad urbana. En secciones como “Lo que se vendía en El Palacio” y “Objetos para una vida compartida”, la exposición muestra cómo el consumo, el diseño y la circulación de imágenes participaron en la construcción de nuevas aspiraciones sociales.
En este contexto aparece Studio Evolución, dirigido por Gastón Chausat, como un capítulo fundamental en la historia del diseño en México. Su mobiliario integró referencias funcionalistas y soluciones modernas que formaron parte de la sensibilidad doméstica de Rivera y Kahlo.
Diego y Frida regresan a El Palacio propone una lectura donde arte, diseño y ciudad se entrelazan en los gestos mínimos de la vida diaria.
Design Films
Edición 88 | Construir para el futuro