22 septiembre 2025

Casa Toro: El sueño sustentable de una pareja oaxaqueña

Estudio Carroll creo un rincón apacible que combina funcionalidad y diseño en un entorno natural inigualable.

Fotos: Cesar Belio

Una historia de diseño consciente

En la costa oaxaqueña, donde la tierra se funde con el océano y el viento sopla con ritmo propio, nació una casa pensada no solo para habitar, sino para coexistir. Esta es la historia de una pareja que soñaba con construir su refugio frente al mar y de cómo Estudio Carroll transformó ese deseo en un proyecto de arquitectura sustentable en Oaxaca, donde la geometría, el clima y los materiales locales dialogan en perfecta armonía.

El terreno: un lienzo natural con vista al infinito

La historia comienza en La Barra, una región de geografía accidentada que, lejos de representar una barrera, se convirtió en el punto de partida del diseño. En un lote de 357 m² con una elevación privilegiada, el mar y la montaña se hacen visibles desde casi cualquier ángulo. Su forma irregular, definida por vértices orientados al norte y sur y una suave curva hacia el oeste, ofrecía algo más que un desafío técnico: una invitación a diseñar desde la intuición del lugar.

Geometría con propósito

Inspirados por las curvas del terreno y las olas del Pacífico, el diseño partió de dos circunferencias del mismo radio que se interceptan. De esa intersección nacen dos volúmenes cilíndricos que, al ser extruidos, generan la envolvente de la casa. Esta geometría no es un gesto estético aislado, sino una solución inteligente: las aberturas orientadas a los cuatro puntos cardinales permiten que la brisa marina refresque el interior, eliminando la necesidad de aire acondicionado.

El concreto pigmentado en un azul vibrante no solo evoca el océano, sino que actúa como elemento térmico y visual, protegiendo y abrazando al habitante.

Espacios que se transforman

En su interior, la casa ofrece una experiencia flexible, abierta y profundamente conectada con el entorno. Mamparas corredizas de madera macuil, fabricadas por artesanos locales, definen y transforman los espacios: lo que en un momento es una habitación cerrada, puede convertirse en una terraza abierta al mar.

El comedor se extiende hasta la alberca, las habitaciones se ventilan naturalmente, y la casa entera respira al ritmo del clima tropical. Este es un ejemplo claro de diseño bioclimático aplicado con sensibilidad y conocimiento del lugar.

Materiales con historia

Uno de los pilares del proyecto fue la elección de materiales locales trabajados por la comunidad. El concreto rústico azul, el chukum color arena y la madera tropical se convirtieron en el lenguaje constructivo de la vivienda. Cada elemento fue elegido no solo por su estética, sino por su eficiencia térmica, su disponibilidad y su capacidad para integrarse al paisaje.

Aquí, los materiales no visten la arquitectura; la construyen con identidad.

Una experiencia de vida sustentable

Esta casa no es solo un proyecto arquitectónico, es una declaración de principios. Frente al cambio climático y el impacto ambiental de la construcción, propone una alternativa real: una vivienda eficiente, sensible al entorno, creada para durar.




Edición 86 | Trazos del arquitecto
La portada de la Edición 86 de Glocal Design Magazine celebra el XV Aniversario de la revista con una composición arquitectónica que rinde homenaje al color, la colaboración y el diseño mexicano. Inspirada en los Colores del Año 2026 de Comex —Cielito Lindo 297-01 y Xoconostle 128-07—, la propuesta de Nadja Borrás y José María “Chema” Gaona (Gensler Latinoamérica) traduce la dualidad cromática en geometrías limpias, planos superpuestos y juegos de luz y sombra.