Diseñar con responsabilidad: sustentabilidad sin etiquetas
Desde SpAce, el diseño sostenible se integra como un estándar de trabajo que busca equilibrar impacto ambiental, bienestar humano y viabilidad real, entendiendo que cada proyecto es una oportunidad para construir de manera más consciente y responsable.
Una postura ética desde el origen
Quien entiende la sustentabilidad en SpAce como un elemento diferenciador o una bandera comercial parte de una visión limitada. Desde sus inicios, el despacho definió una postura clara: diseñar de manera responsable corresponde a una obligación ética, tan esencial como cumplir con la normativa constructiva.
La discusión no se centra en si un proyecto debe ser sostenible, sino en cómo integrarlo dentro de las condiciones reales de cada cliente, con decisiones informadas y alcanzables.
Metodología flexible: una gama de verdes
A partir de esta visión, SpAce desarrolló una metodología flexible que incorpora estrategias ambientales en todos sus proyectos. Juan Carlos Baumgartner, fundador del estudio, describe este enfoque mediante una escala de “verdes” —claro, medio y oscuro— que permite adaptar el nivel de intervención según cada contexto.
El impacto se construye en la suma de múltiples acciones que elevan el estándar general del entorno construido, priorizando la aplicación constante sobre los casos aislados.
Certificaciones como herramientas de medición
Las certificaciones como LEED, BREEAM y WELL han sido fundamentales en este proceso. Más allá de su carácter perfectible, han introducido métricas comparables dentro de la industria.
En SpAce, estos sistemas se utilizan desde las primeras etapas de diseño, incluso cuando el cliente no busca certificarse. Este ejercicio permite identificar oportunidades, generar conciencia y respaldar decisiones mediante validaciones externas.
Hacia una arquitectura regenerativa
La visión del despacho se proyecta hacia una arquitectura regenerativa, capaz de aportar activamente a su entorno. Edificios que generan energía, captan agua de lluvia, operan de manera autónoma y consideran su desmontaje futuro forman parte de este enfoque.
Se trata de ampliar el alcance del diseño, integrando ciclos completos de vida y nuevas formas de interacción con el entorno.
El bienestar humano como eje del proyecto
Otro punto central es el regreso del ser humano al centro del diseño. La calidad del aire, la luz natural y la configuración espacial influyen directamente en la salud física y emocional.
Estos factores recuperan relevancia dentro del proceso arquitectónico, estableciendo un equilibrio entre desempeño ambiental y experiencia del usuario.
Una visión realista del futuro
La postura de Baumgartner reconoce la complejidad del contexto actual. La arquitectura no resuelve por sí sola los desafíos ambientales, pero tiene la capacidad de mejorar las condiciones de vida y extender el horizonte de habitabilidad.
La sustentabilidad en SpAce se consolida como una práctica constante, basada en decisiones medibles y en una responsabilidad que se ejerce proyecto a proyecto.
Design Films
Edición 88 | Construir para el futuro