13 julio 2026
La vida de las cosas: una relectura contemporánea del bodegón y la naturaleza muerta
El Museo Nacional de San Carlos presenta La vida de las cosas. Naturaleza muerta y cultura material, una exposición que revisa el bodegón desde una mirada contemporánea. A través de pintura, escultura, fotografía, grabado y objetos, la muestra propone entender las cosas no como elementos pasivos, sino como protagonistas de la vida cotidiana, la memoria y la cultura material.
Los objetos también tienen biografía
Curada por María José Rojas Rendón y Luis Gómez Mata, la exposición La vida de las cosas. Naturaleza muerta y cultura material, parte de una pregunta esencial: ¿qué dicen los objetos sobre quienes los usan, los conservan o los representan? Lejos de mirar la naturaleza muerta como un género estático, la muestra propone reconocer la vida simbólica, económica, política y social de las cosas.
Rojas Rendón, historiadora del arte especializada en pintura poblana, prensa efímera y cultura material, y Gómez Mata, curador del Museo Nacional de San Carlos e investigador de la escultura y cultura visual del siglo XIX, construyen un recorrido que actualiza la lectura del bodegón desde el presente.
Del bodegón a la cultura material
La muestra reúne obras del siglo XVI al XXI provenientes de cerca de 15 colecciones públicas y privadas. Su intención es romper con la idea tradicional de la naturaleza muerta como un género menor o meramente decorativo.
En lugar de centrarse únicamente en flores, frutas o animales representados de manera neutra, la exposición propone mirar los objetos como agentes capaces de revelar relaciones sociales, procesos históricos, formas de consumo y memorias íntimas.
Cinco ejes para leer lo cotidiano
El recorrido se organiza en cinco núcleos temáticos: los orígenes del género, frutas y verduras, flores, animales y manufacturas. Cada apartado responde a un análisis de los elementos que aparecían con mayor frecuencia dentro de las obras de la colección y construye un recorrido que va de la comprensión del objeto hacia su dimensión cultural.
Como explica la curadora María José Rojas Rendón, “el primer núcleo recibe al espectador con la idea de la importancia de las cosas. Hay escenas religiosas, pinturas de la tierra y cuadros costumbristas donde el objeto ya es protagonista, aunque todavía no se trate de naturalezas muertas. Después vienen frutas, flores, animales y cerramos con las manufacturas para despedir al visitante con algunas de las obras más icónicas de la exposición.”
Una mirada crítica al presente
Aunque parte de un género histórico, la exposición plantea preguntas plenamente contemporáneas. El bodegón deja de ser una representación de objetos para convertirse en una herramienta que permite reflexionar sobre el consumo, la biodiversidad, la producción material y nuestra relación cotidiana con las cosas.
En palabras de María José, “todos aparentemente son temas anacrónicos, pero tienen que ver con urgencias del presente.” Esa lectura convierte a la naturaleza muerta en un punto de partida para hablar de problemáticas actuales como la sustentabilidad, el impacto del capitalismo y la manera en que los objetos construyen memoria e identidad.
Un diálogo entre arte, materia y vida cotidiana
La exposición propone un diálogo interdisciplinario donde las obras no se leen de forma aislada, sino en relación con los objetos que las rodean. El resultado es una experiencia que invita al público a observar con mayor atención aquello que suele pasar desapercibido.
Al actualizar la lectura de la naturaleza muerta, el Museo Nacional de San Carlos abre una reflexión sobre la manera en que las cosas participan en la construcción de identidad, intimidad y espacio doméstico. En ese gesto, el bodegón deja de ser una imagen quieta para convertirse en una forma activa de pensar la vida material.
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Edición 89 | Visionarias del espacio