01 junio 2026
Glocal 89 | ¿Qué desvela el diseño en Milán?
No todo en la Milan Design Week se captura en imágenes ni se resume en tendencias. La experiencia real se filtra entre lo impresionante, lo que se repite y lo que termina por quebrarse. Además de lo evidente, este recorrido escrito que les compartimos de nuestra cobertura, también se detiene en esas grietas donde el diseño, lejos de la superficie, todavía logra decir algo nuevo.
Hay ferias y exhibiciones que se recorren a pasos apresurados, con la mirada curiosa por descubrir motivos nuevos y quizá con una libreta de apuntes por cualquier dato que haya que anotar. Pero, hay otras que literalmente se atraviesan con el cuerpo y el alma enteros, además de ese andar interesado y un bloc de notas para no perder detalle alguno.
El ombligo del diseño
Este —el mayor evento de diseño global del año: Salone del Mobile.Milano, al que además se suman plataformas paralelas como Milan Design Week y Fuorisalone— a menudo suele contarse desde la superficie: referencias de colecciones u objetos pulidos, tendencias enunciadas con precisión, fotografías impecables que prometen haber capturado el espíritu de un tiempo. Sin embargo, lo más revelador ocurre —casi siempre— en lo que no alcanza a fijarse en un puñado de imágenes.
Una fiesta a los sentidos
A medida que uno avanza entre pabellones y distritos —de Fiera Milano Rho a barrios como Brera o Tortona, y Alcova— la acumulación de formas, materiales, colores y conceptos termina por volverse una especie de ruido blanco visual. Todo parece cuidadosamente distinto, pero se percibe un halo familiar. Las curvas orgánicas, los tonos terrosos, los gestos artesanales reinterpretados desde la industria, poco a poco se van convirtiendo en variaciones sobre un mismo lenguaje que se repite hasta volverse placentero.
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Edición 89 | Visionarias del espacio