15 diciembre 2025
Bernhard Schobinger: La democracia de los materiales llega a 10·Corso·Como
La galería ubicada en Milán continúa su programa cultural con una muestra dedicada a Bernhard Schobinger, figura clave que desafía los límites entre joya, objeto y escultura.
La galería de 10·Corso·Como anuncia la apertura de Bernhard Schobinger. Democracy of materials, una exposición dedicada al artista suizo nacido en Zúrich en 1946. Con esta muestra, la institución continúa su investigación en torno al significado del ornamento en distintas prácticas —de la arquitectura a las artes visuales— como parte del nuevo programa cultural impulsado por Tiziana Fausti.
La exposición cierra una trilogía dedicada a la joyería entendida como un medio contemporáneo, tras Pietro Consagra. Ornamenti (febrero–marzo 2024) y Andrea Branzi. Civilisations without jewels have never existed (diciembre 2024–enero 2025), consolidando una reflexión curatorial que sitúa a la joya más allá del lujo y la artesanía tradicional.
Entre joya y escultura: una obra que desafía formatos
Curada por Alessio de’ Navasques y realizada en colaboración con la galería Martina Simeti, la exposición reúne esculturas y piezas de joyería producidas desde principios de la década de 1980 hasta la actualidad. El recorrido presenta el trabajo de un artista demiurgo, cuyas obras desdibujan los límites entre lo que puede ser usado y lo que debe contemplarse.
En el universo de Schobinger, algunas joyas se transforman en esculturas imposibles de portar, mientras que ciertos objetos escultóricos reclaman su lugar sobre el cuerpo. Cada pieza, única por su factura, su complejidad técnica y sus combinaciones inesperadas, cuestiona la lógica capitalista de los valores jerarquizados y la noción del ornamento como producto industrial replicable. En su lugar, emerge la joya como amuleto: singular, irrepetible y cargado de una dimensión casi mística.
Psicogeografías y libertad material
La exposición se despliega en “islas temáticas” que integran mobiliario histórico de 10·Corso·Como, siguiendo una idea de psicogeografía dinámica que evoca Los anillos de Saturno de W. G. Sebald, libro fundamental para el artista. El recorrido se plantea como un viaje, tanto físico como mental, por una búsqueda de libertad absoluta: en la elección de materiales y en la coherencia —o tensión— entre construcción y función.
Formado inicialmente como orfebre, Schobinger pronto se aparta de los materiales clásicos. Oro, plata y piedras preciosas se combinan de forma provocadora con elementos refractarios y considerados “pobres”. Fragmentos, cortes y desechos revelan una energía latente, como en el collar Juwelen auf Unterhosengummi (2007), donde bandas elásticas sostienen cristales preciosos en una paradoja visual y conceptual.
De la geometría al punk: la expansión del ornamento
A finales de los años setenta, su interés por el rigor de la forma geométrica y la arquitectura de la función lo acerca al racionalismo del Arte Concreto suizo. Sin embargo, esta visión pronto se ve tensionada por su deseo de llevar el ornamento más allá de sus límites, influenciado por el punk y los movimientos juveniles de Zúrich en los años ochenta.
Obras como Spoon Bracelet (1999), un brazalete escultórico compuesto por moldes de cucharas de helado en plata, o Rotating Square (2020), donde manijas antiguas de latón activan un cuadrado giratorio convertido en ideograma, dan cuenta de esta investigación radical sobre forma, color y materia.
Fragmentos, destrucción y arqueologías del futuro
La poética del objeto encontrado atraviesa esculturas de los años ochenta como Klangfragmente, Fliegend (1984–85) o Gelbe Linie (1980). Rieles de cortina, tablones de madera y restos recuperados de edificios demolidos se convierten en arquitecturas espaciales ligeras, que parecen anticipar una arqueología del futuro, un mundo posterior a la modernidad donde los materiales naturales ya no existen.
Según el curador Alessio de’ Navasques, la obra de Schobinger “funciona como una meditación que desafía lo imposible”. Un panel de zinc perforado por balas se transforma en una constelación de perlas japonesas Akoya; tijeras, alfileres, sierras y cuchillas —como en las esculturas YTBT (2025)— operan como koans zen, paradojas visuales destinadas a la contemplación.
El objeto como amuleto contemporáneo
La influencia de las culturas orientales y del budismo zen conduce a Schobinger hacia una práctica de concentración extrema, capaz de trascender la materia. Lacas rojas de urushi resignifican fragmentos de vidrio; diamantes, esmaltes y microconstelaciones de gemas iluminan materiales industriales en un proceso claramente alquímico.
Piezas como Under Water Car Collection (2023), un collar compuesto por pequeños autos recuperados del fondo del lago de Zúrich, Mermaid’s Wedding (2020), con anzuelos de pesca, o Ballet of Snails (2020), realizado con conchas de Okinawa, revelan una ambición constante: construir una reflexión cósmica sobre el valor, el tiempo y la transformación.
Como escribe Mariuccia Casadio en el texto que acompaña la exposición, se trata de “una práctica singular y profundamente investigada, que invierte de manera radical las prioridades y los juicios de valor”. En el universo de Schobinger, no es el brillo lo que define el valor de las cosas, sino su potencia intrínseca y su capacidad inagotable de narrar y transformarse en expresión del yo.
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Edición 88 | Construir para el futuro