16 junio 2021

Homenaje a las obras palladianas: Ca’ Gioia por Francesco Pascali + Lapitec

Desde las fachadas ventiladas, las cubiertas y los pavimentos hasta el revestimiento de los baños, la cocina y los complementos, la piedra sinterizada alcanza su máxima expresión en esta villa de elegancia racional.

Por: Redacción

Fotos: Andrea Martiradonna

La entrada de Ca’ Gioia, definida por una larga cubierta de vidrio, se encuentra frente a una de las maravillosas obras del Cinquecento de Andrea Palladio y a los primeros relieves montañosos que dan inicio a los Prealpes venecianos.

 

Las dos obras arquitectónicas —por una parte, la célebre Villa Angarano, patrimonio de la Unesco y edificada en Bassano del Grappa en 1556, y por la otra, la casa diseñada por Francesco Pascali— solo están separadas por un gran parque que permite un diálogo permanente entre ellas.

 

De hecho, ambas persiguen la misma lógica en su relación con el territorio y se proponen como interpretaciones de los dos paradigmas del modo de habitarlo, sintetizando al mismo tiempo el tema de la villa urbana y de la casa de campo abierta al paisaje.

Acabada en los primeros meses de 2021, Ca’ Gioia se encuentra sobre un terreno con ligera pendiente, plantado de olivos y otros frutales, y está construida sobre una superficie de 8000 m2. Articulada con arreglo a una planta en forma de L, que sigue la de una edificación preexistente de uso agrícola, el nuevo edificio residencial interpreta en clave contemporánea los dictados del lenguaje palladiano.

 

El largo cuerpo bajo, con cubierta a dos aguas y orientado al oeste, está situado a una altura ligeramente superior y conectado al volumen principal de dos plantas para recrear —al igual que el complejo ideado por el maestro renacentista— un gran equilibrio entre las formas monumentales y la simplicidad.

 

Los volúmenes son puros y de geometrías rigurosas, articulados por una relación precisa entre llenos y vacíos; en la planta baja, los ambientes son principalmente abiertos y fluidos, con amplios ventanales que favorecen una relación directa con el extenso jardín.

 

En el interior, el cuerpo más alto alberga la entrada con zona de estar y comedor, la cocina y un estudio, mientras que la escalera de metal barnizado en blanco y madera de roble permite acceder a la zona nocturna situada en la planta superior, que consta de tres dormitorios, cuatro baños y un amplio vestidor al servicio de las diferentes habitaciones.

 

En cambio, en el otro volumen, se encuentran las plazas de garaje, un dormitorio con baño para los invitados, un apartamento-estudio destinado al personal de servicio, y un gran espacio abierto que puede tener diferentes funciones en cada momento, dependiendo de las necesidades de la familia.

 

El interior se ha homogeneizado con los acabados, elegidos en colores claros para aumentar la luminosidad de los ambientes: los pavimentos son de grandes tablas de Lapitec en el tono Bianco Crema y acabado Vesuvio, mientras que las vigas de madera y la boiserie definen en esencia el techo y algunas paredes de la casa respectivamente.

 

lapitec.com



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