12 agosto 2022

Casa Totoral: Solución sostenible y diseño ingenioso

La encomienda para LAGAR Arquitectos al comenzar este proyecto fue directa: traer el lenguaje volumétrico y material a una casa que debía ajustar su uso de 2 a 8 habitantes, aprovechar las vistas oriente al lago y los volcanes y que fuera de baja demanda energética y de manutención.

Por: Redacción

Fotos: Nico Saieh

A cargo del arquitecto Andrés Laborde, Casa Totoral es un proyecto a las orillas del lago Llanquihue, mismo que está poblado de centenarios galpones construidos en madera, probablemente las construcciones más sustentables que tenemos, ya que, gracias a lo rudimentario del diseño, mucho ingenio y natural belleza, son capaces de absorber nuevos usos, ampliaciones y programas.

 

 

Las tejuelas de alerce que revisten estos galpones y otras construcciones, son parte del patrimonio local, que nos conecta con un oficio casi perdido y una comunidad que se ha desarrollado en torno a las construcciones de madera.

 

El encargo fue traer el lenguaje volumétrico y material a una casa que debía ajustar su uso de 2 a 8 habitantes, aprovechar las vistas oriente al lago y los volcanes y que fuera de baja demanda energética y de manutención.

 

 

La propuesta consistió en pensar en volúmenes separados, pequeños galpones independientes que se encuentran en un núcleo central, casi como un exterior interior, con todas las caras revestidas en tejuelas de alerce recicladas. Este núcleo vidriado en 360°, permite disfrutar de toda la luz del día y los colores que las tejuelas reflejan en todos los ángulos. Además, por este espacio se sube a un altillo que goza de la mejor vista al lago y se abalcona sobre el living comedor.

 

Este sistema de galpones separados, permite abrir y cerrar zonas según la cantidad de habitantes y da independencia de manejo térmico y acústico. Los pavimentos interiores y exteriores vinculan estos sectores entre si y con el jardín exterior. La torpeza de los galpones es rota por la versatilidad de los pavimentos y terrazas, que se ajustan a los cambios de ángulo y a la topografía del terreno. Esta geometría de volúmenes permite generar, además, “sombras” de viento, muy valiosas en distintas épocas del año para disfrutar el aire libre.

 

 

En principio, la relación es de volúmenes ciegos versus espacios traslúcidos, pero en la práctica, todos los recintos tienen buena luz natural, complementado por algunos tragaluces y sorprendentes vistas a los campos aledaños.

 

La casa se vive de manera muy cómoda y dinámica, conectando volúmenes simples que dan cuenta del terreno, de la loma en la que se emplazan, de la hora del día, del sistema constructivo en carpintería, de las épocas del año y los cambios de las plantas del jardín.

 

 

El sistema constructivo escogido fue radier afinado sobre fundaciones corridas, estructura principal en pilares de 8×8” de cipres y tabiques en IPV en 2×4”. Los muros y cubierta se arman en varias capas aislantes, membranas y encamisados para garantizar la estanquidad del agua y el viento, dejando siempre los muros y cubiertas ventilados.

 

Los materiales de revestimiento interior son principalmente pino seco machihembrado para los dormitorios y pasillos, el núcleo central fue revistado en tejuelas recicladas y rectificadas, algunos muros en tablones de laurel, el living, comedor, cocina y quincho fue revestido en. El exterior completamente en zinc prepintado ondulado y todas las ventanas de pvc termopanel.

 




Edición 86 | Trazos del arquitecto
La portada de la Edición 86 de Glocal Design Magazine celebra el XV Aniversario de la revista con una composición arquitectónica que rinde homenaje al color, la colaboración y el diseño mexicano. Inspirada en los Colores del Año 2026 de Comex —Cielito Lindo 297-01 y Xoconostle 128-07—, la propuesta de Nadja Borrás y José María “Chema” Gaona (Gensler Latinoamérica) traduce la dualidad cromática en geometrías limpias, planos superpuestos y juegos de luz y sombra.