De casa señorial centenaria y teatro de pueblo abandonado a vivienda unifamiliar, Can Garrover constituye todo un referente en la rehabilitación contemporánea. Rindiendo tributo al elegante pasado de esta propiedad situada en la localidad mallorquina de Sencelles, Bonba Studio y Vibia le ha dado una segunda vida al convertirla en sofisticada residencia mediterránea.

Con la firme voluntad de reivindicar la esencia de lo que había sido Can Garrover, Bonba Studio ha mantenido muchos de los elementos originales del teatro. La restauración del arco de piedra y la carpintería metálica de hierro con cristal reciben al visitante. En lugar de una alfombra roja, un camino de adoquines de piedra caliza conduce a varias habitaciones con baño incorporado.

Diseñado por Maria Roselló de RO2 Interiorismo y con complementos textiles de Las Pan-chas, el estilo minimalista y los tonos neutros de este espacio central generan un ambiente sereno que pone de relieve el alma del proyecto: el antiguo escenario. Para destacar esta sobriedad estética, la diseñadora ha elegido dos impresionantes luminarias de Vibia.

En la primera planta, el antiguo escenario actúa como patio interior que permite que las habitaciones contiguas se llenen de luz natural. Esta luminosidad se multiplica gracias al blanco reinante en el espacio diáfano de doble altura que ocupan la cocina-comedor y el salón.
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