Arquitectura como espacio de transición
El Paradero Maxcanú se integra a la red del Tren Maya como un espacio de transición que resignifica la espera. Diseñado por GI21 Arquitectura, el proyecto se ubica entre la estación Campeche y el paradero Umán, a 65 kilómetros de Mérida, y propone una arquitectura que invita a la contemplación, al descanso y a la conexión con el entorno natural y cultural del pueblo de Maxcanú.
Forma, clima y memoria local
El edificio se concibe como un volumen curvo y abierto que mantiene una relación constante con el exterior. Su orientación aprovecha el sol del este y se protege del poniente mediante cartelas en fachada que regulan los flujos y reducen la temperatura interior. Estas piezas evocan los sistemas de columnas de Palenque, reinterpretados como un recurso contemporáneo de ventilación cruzada y sombra, adaptado al clima de la península.
El patio como dispositivo bioclimático
Hacia el norte, un jardín interior de carácter semi desértico retoma la figura del patio maya como elemento funcional de enfriamiento pasivo. Su trazo orgánico, inspirado en las curvas y espirales de los murales prehispánicos, refuerza la idea de la naturaleza como un sistema en movimiento. El uso del tono rojo cochinilla, presente en la iglesia de Maxcanú, establece un vínculo directo con la identidad cromática del lugar.
Programa y experiencia espacial
El proyecto se organiza en torno a un vestíbulo central que articula más de 2,000 m² de áreas de abordaje, 1,200 m² de zonas operativas y 130 m² de espacios comerciales. Las áreas de espera y andenes incorporan celosías prefabricadas de concreto que remiten a los textiles regionales, generando un juego de luces y sombras que recuerda el follaje de la selva yucateca.
Construir respetando el territorio
La obra se desarrolló durante 36 meses y se adaptó a la presencia de vestigios arqueológicos y cenotes, en coordinación con el INAH y la SEMARNAT. La solución estructural —cimentación superficial, estructura metálica y muros de mampostería reforzada— garantiza resistencia sísmica, bajo mantenimiento y mínimo impacto al suelo, consolidando una infraestructura de gran escala coherente con su contexto.
Design Films
Edición 88 | Construir para el futuro