La artista, cineasta y ensayista Hito Steyerl (Múnich, 1966) transforma el Osservatorio de Fondazione Prada con “The Island”, un proyecto site-specific que sumerge al visitante en un tejido de narrativas entrelazadas por un motivo común: la idea del diluvio y las tensiones de un mundo en colapso. A través de una instalación expandida entre dos niveles, Steyerl aborda temas urgentes como la crisis climática, las presiones políticas sobre la investigación científica y el avance de tecnologías emergentes como la IA, que alimentan nuevas formas de autoritarismo.
Desde la década de 2010, su obra ha operado en la intersección entre documental, cine experimental, sátira política y paisaje digital, ampliando estos formatos hacia espacios híbridos donde ficción y realidad conviven sin jerarquías. “The Island” continúa esta línea crítica con una aproximación visual y conceptual marcada por la física cuántica: superposición, entrelazamiento y armónicos que permiten reunir realidades divergentes dentro de un mismo horizonte.
El origen: una anécdota entre bombas, ciencia ficción y supervivencia
La chispa inicial del proyecto proviene de una anécdota del crítico literario Darko R. Suvin (Zagreb, 1930) —autor de Metamorphoses of Science Fiction—, quien durante un bombardeo en Zagreb en 1941 imaginó escapar a Flash Gordon’s Trip to Mars (1938). Para Suvin, la ciencia ficción operaba como un mecanismo de supervivencia y un sistema para generar mundos paralelos en situaciones extremas.
Steyerl retoma esa idea y la vincula con la lógica cuántica, donde múltiples estados pueden coexistir, para crear una narrativa donde los saltos temporales y espaciales funcionan como una forma de pensar nuestra crisis actual.
Cuatro narrativas, un mismo archipiélago conceptual
“The Island” se articula en cuatro hilos principales:
The Artificial Island
Lucciole
The Birth of Science Fiction
Flash!
Estos relatos viajan desde microorganismos marinos hasta galaxias, desde ruinas neolíticas hasta futuros especulativos, pasando por narrativas literarias, cine serial y visualidades pop que dialogan con la proliferación de imágenes generadas por IA.
Nivel 1: arqueologías sumergidas, bioluminiscencias y ciencia cuántica
Al entrar al primer nivel del Osservatorio, el visitante encuentra dos poemas de Suvin acompañados por una instalación de madera flotante y una copia de Metamorphoses of Science Fiction. Esta escena abre paso a una esfera luminosa donde aparece un yacimiento neolítico sumergido frente a la isla de Korčula, Croacia, descubierto en 2021 por el arqueólogo Mate Parica.
Se trata de un asentamiento heptagonal unido por un estrecho pasadizo que permaneció sumergido durante 7,000 años y que hoy funciona como una inquietante metáfora del futuro que aguarda a muchas ciudades costeras bajo la crisis climática.
La narrativa de “Lucciole” se activa con la presencia de plancton bioluminiscente y medusas, aludiendo al trabajo del científico japonés Osamu Shimomura (Nobel 2008), quien identificó la proteína fluorescente GFP, hoy esencial para rastrear contaminación, acidificación oceánica y procesos biomédicos.
Una gran estructura trazada con cinta electroluminiscente alberga cuatro pantallas LED con entrevistas y fragmentos documentales que introducen los pilares científicos y filosóficos de la exhibición: el físico cuántico Tommaso Calarco, el arqueólogo Parica, la historiadora del lenguaje Sachi Shimomura, y el propio Suvin.
Nivel 2: un cine cuántico donde todo converge
El segundo nivel revela que cada elemento del piso inferior es una emanación del film central, también titulado “The Island”. Steyerl recrea la sala donde Suvin vio Flash Gordon’s Trip to Mars, con butacas rojas dispuestas sobre una plataforma geométrica que recuerda tanto las estructuras moleculares como la forma de la isla neolítica sumergida.
La película entrelaza descubrimientos científicos, cantos tradicionales dálmatas, visualidades generadas por IA y escaneos 3D de artefactos neolíticos, produciendo un ensamblaje donde tiempos humanos y no humanos se sobreponen. A su alrededor, instalaciones de madera sostienen hemisferios con escaneos 3D y fotogrametrías del sitio arqueológico, activados por la presencia del visitante a través de efectos visuales de ruido cuántico.
Steyerl contrapone la noción de “junk time” del capitalismo tecnológico —un tiempo hiperfragmentado y acelerado— con la idea de “deep time”, que abarca escalas geológicas ajenas a la temporalidad humana. En ese cruce, la exposición construye un paisaje sensorial donde ciencia, ficción y política se vuelven indiscernibles.
Sobre la artista
Hito Steyerl nació en 1966 en Múnich y vive en Berlín. Es profesora de arte multimedia en la Academia de Bellas Artes de Múnich.
Entre sus reconocimientos destacan:
Erich-Fromm Prize 2025 (junto con James Bridle)
Honorary B3 BEN Award 2021
Premio Käthe Kollwitz 2019
EYE Prize 2015
New:Vision Award 2010
Su práctica, profundamente crítica, combina investigación sociopolítica, estética digital, teoría cultural y experimentación cinematográfica.
Design Films