19 octubre 2026
19 octubre 2026
Helados Meñique: diseño soberbio en un pequeño espacio
Reproduciendo...
Lectura por vozEn la colonia San Miguel Chapultepec, Helados Meñique convierte 45 m² en un espacio donde los materiales, la luz y el juego construyen una identidad propia. El proyecto de Marc Pascal ODA + Emelia Islas integra interior y exterior para transformar un local comercial en una experiencia cotidiana.
En una superficie reducida, cada decisión cuenta. Helados Meñique, ubicado en la Ciudad de México, explora las posibilidades del interiorismo a través de una distribución que conecta distintas áreas, aprovecha la iluminación natural y recupera elementos de la arquitectura local. El resultado es un espacio que busca ampliar la experiencia más allá de la compra de un helado.
Un espacio que fluye entre interior y exterior
El proyecto se organiza mediante una secuencia de espacios interconectados: área de atención, exposición, zona de consumo y un pequeño patio. Esta disposición favorece una circulación continua y establece transiciones entre el interior y el exterior, haciendo que los 45 m² se perciban más amplios. El patio adquiere un papel central al incorporar vegetación y luz natural, además de introducir una pausa dentro del recorrido.
La selección de materiales contribuye a definir el carácter del lugar. El azulejo cerámico esmaltado recorre distintas superficies y aporta continuidad visual, mientras que la madera natural, la herrería pintada y el concreto aparente suman textura y calidez. La combinación de estos acabados equilibra la expresión gráfica del proyecto con una atmósfera cercana.
Geometría, luz y memoria de la infancia
Arcos, superficies continuas y mobiliario diseñado a medida organizan el conjunto sin recurrir a una composición recargada. Estos elementos responden a necesidades prácticas, pero también construyen distintos ambientes y acompañan el movimiento de los visitantes. En paralelo, los recursos gráficos de la marca incorporan referencias al juego y la infancia, integrándose a la arquitectura como parte de su narrativa visual.
La iluminación cálida y difusa refuerza esta intención. En lugar de privilegiar la apariencia convencional de un establecimiento comercial, la luz acompaña los materiales y genera una sensación más doméstica y acogedora.
Con Helados Meñique, Marc Pascal ODA + Emelia Islas muestran cómo una superficie pequeña puede adquirir carácter mediante decisiones precisas de distribución, materialidad e iluminación. Más que aprovechar cada metro cuadrado, el proyecto busca dar coherencia a sus elementos y convertirlos en parte de una experiencia espacial reconocible.
Notas Relacionadas
Loft en Casa-Palacio: una vivienda flexible en Sevilla
G90 | Crear menos. Pensar mejor.
Centro Cultural Lola Mora: una arquitectura monumental para un arte inmortal
Expodeco 2026: cinco días para mirar hacia dónde se mueve el diseño
GlocalTV
Glocal 89 | Alejandra Tornel
Glocal 89 | Penélope de la Madrid
Glocal 89 | Michelle Garmendia