26 diciembre 2025
Glocal 87 | Design House 2025: La emoción de recorrer un país que se diseña a sí mismo
Una casa histórica reveló, a través de más de veinte despachos, la sensibilidad del diseño hecho en México y la convirtió en una lectura emocional del país que diseñamos.
La casa de Lomas de Chapultepec, elegida para Design House 2025, abrió sus puertas dejando ver una arquitectura que parecía contener décadas de historia. Desde que llegamos por la mañana, la atmósfera vibraba entre lo antiguo y lo recién intervenido: la luz natural suavizada por marcos originales, el olor a vegetación húmeda y los ecos de conversaciones técnicas. Andrea Cesarman nos anticipó la magnitud emocional de esta edición: «Nos esperan espacios muy conmovedores, de verdad impresionantes». ¡Y lo fueron!
La primera impresión que nos marcó provino del acceso creado por Broissin Architects, una interpretación contemporánea del cenote que, más que espacio, era un estado mental. «Es un pabellón que es una abstracción de un cenote», nos compartió el equipo. «Quisimos traer algo muy mexicano y algo muy natural a Design House este año», agregaron.
Un anillo de agua suspendido dejaba caer su flujo hacia un círculo especular en el piso, creando un ritmo preciso y contenido. Ese gesto, acompañado por el sonido del agua, tenía algo profundamente ritual. Para los mayas, el cenote era un lugar de purificación antes de cualquier ceremonia importante y un punto donde cielo, tierra e inframundo se conectan. Tal vez por eso, al entrar, sentimos que el agua operaba como una transición necesaria: veníamos del tránsito, del ruido y del pulso apurado de la ciudad, y esta pieza nos recibía con una pausa que limpiaba la mente. No era una metáfora explícita, sino una sensación inmediata: cruzar ese umbral preparaba el espíritu para entender la casa como un territorio sagrado, un espacio habitado desde la intención y la sensibilidad.
Altar abierto
Esa sensibilidad se profundizó en la terraza de MEKZA + MEM, transformada en un altar abierto al cielo. Su homenaje a los muertos resonó con especial fuerza por las fechas: México entero estaba en vísperas de recordar a sus ancestros. Dos xoloitzcuintles flanqueaban la entrada, recordándonos su papel en la mitología mexica como guías de las almas hacia el Mictlán. Ese gesto convirtió el espacio en una pausa ritual donde el fuego, las telas rojas y los materiales volcánicos tejían una emocionalidad que hablaba de memoria, continuidad y pertenencia.
En una de las habitaciones principales, Studio Panebianco y Balmaceda Studio rindieron un homenaje íntimo a Leonora Carrington, mediante un juego de patrones continuos y un plafón en espiral que evoca su imaginario.
De vuelta al origen
En Negro Origen, S2 Design Studio exploró el surgimiento de la vida desde la oscuridad. Sarah Shrem nos explicó: «Es un homenaje a la naturaleza y cómo de la oscuridad y del vacío surge la vida y surge el color». El barro negro y el barro verde, al activarse con la luz que atravesaba los vitrales de la casa, parecían respirar. La luminaria SuperWire de Flos —exhibida por primera vez en Latinoamérica— añadía un trazo contemporáneo que vibraba sin romper la atmósfera de origen.
El Estudio de un coleccionista propuso una inmersión en un México que aspiró a la modernidad desde la elegancia porfiriana. Mario Alberto Blásquez, junto con Betty Goldberg, nos compartieron: «Desde que llegas se siente esa energía de apoyarnos, de hacer algo juntos».
Ese gesto sintetizaba con claridad el espíritu de Design House 2025: una edición donde la colaboración no fue un requisito, sino una convicción compartida que se percibía en cada sala y en cada conversación. La mezcla entre diseño contemporáneo, referencias al ferrocarril y una simetría afrancesada construyó un ambiente que oscilaba entre gabinete íntimo y salón histórico.
Sigue leyendo sobre lo mejor de Design House 2025 en la edición digital Glocal 87.
Design Films