«Trabajamos el interiorismo de Casa Tamanaco
definiéndolo por la tonalidad de la madera
y la apariencia de los muros, incorporando mobiliario
y decoración afín para generar una atmósfera acogedora y cálida».
—LAX Arquitectura.
Inmersa en el bosque, Casa Tamanaco se configura a partir de dos cuerpos que integran un programa arquitectónico completo, que da cabida al desarrollo de actividades de descanso y relajación para sus usuarios quienes, además de estar rodeados completamente por la naturaleza, encuentran en los materiales y acabados una conexión que hace casi imperceptible la relación entre interior y exterior.
La decisión de distribuir el programa arquitectónico en dos cuerpos tiene varias intenciones por parte de LAX Arquitectura: la primera, que los usuarios se conectaran completamente con los exteriores al recorrer los cuerpos desde afuera hacia adentro; y la segunda es que, a través de un puente, se lograra esa conexión entre los espacios públicos y privados de la casa que se completa con una conexión hacia el entorno que se logra a través de los materiales y piezas de mobiliario seleccionadas.

El primer bloque en forma de «L» alberga los espacios sociales, y partiendo de esta función prioriza una distribución depurada y la apertura hacia el exterior con ventanales orientados estratégicamente. El segundo bloque contiene las áreas de descanso, y se percibe como un refugio que emerge del sitio, debido a su escala y materialidad.

La iluminación natural al interior del proyecto es un recurso de gran importancia que se logra gracias a las estructuras arquitectónicas basadas en madera que brindan alturas considerables y aperturas en los espacios. El interiorismo es definido por la tonalidad de la madera y la apariencia de los muros, integrando mobiliario y decoración afín para generar una atmósfera acogedora y cálida.

La mezcla de materiales progresiva crea un espacio interior que se protege por su exterior, que al mismo tiempo se resguarda del entorno utilizando a la propia naturaleza como aliada. Las maderas al interior, el sillar y la piedra al exterior, y la vegetación del bosque crean un refugio completo para sus habitantes y ofrecen un escape del contexto de las ciudades.

Edición 88 | Construir para el futuro