Un refugio pop en el corazón de Roma
Entre Pigneto y Torpignattara, dos barrios de Roma que actualmente viven una importante transformación cultural gracias al impulso de una creciente comunidad de jóvenes creativos, se encuentra Casa Tahiti, el más reciente proyecto residencial del estudio Margine. El encargo surgió de un joven publicista que quería un hogar con una identidad claramente pop: un espacio alegre, acogedor y capaz de convertirse en un refugio frente al ritmo acelerado de la ciudad.
Un rompecabezas espacial
El departamento, ubicado en un edificio anterior a 1939, había sido intervenido varias veces durante la década de 1970, lo que dio como resultado una distribución estrecha, fragmentada y poco funcional. Para resolverlo, Margine eliminó casi todas las divisiones interiores y transformó la vivienda en un gran espacio abierto donde la sala y la cocina se conectan de forma natural, permitiendo una mejor circulación y una mayor entrada de luz.
El color como protagonista
Uno de los elementos que unifica todo el proyecto es el piso de terrazo blanco, que aporta continuidad y aumenta la luminosidad del interior. Sobre este fondo neutro destaca la cocina, pensada como un gran volumen rosa de piso a techo con estanterías abiertas y perfiles de colores. La composición se equilibra con una isla blanca, una mesa de madera natural y un sofá amarillo que aporta calidez al área social, enfrente, una biblioteca, reforzando la unidad visual de todo el espacio.
El baño principal
El baño principal es, probablemente, uno de los espacios más llamativos de la vivienda, cubierto por completo en tonos amarillos y acabado con pequeñas baldosas cerámicas cuyas juntas generan un patrón geométrico, el espacio se entiende como una caja monocromática donde el color deja de ser un detalle decorativo para convertirse en el verdadero protagonista de la arquitectura.
Una habitación a medida
En el extremo opuesto del departamento se encuentra el espacio destinado a la hija del propietario. Se trata de un pequeño anexo azul donde un escritorio y un nicho para dormir, ambos diseñados a medida, aprovechan al máximo el espacio disponible. Esta zona se complementa con un segundo baño en tonos verdes que mantiene el mismo lenguaje gráfico del resto del proyecto mediante el uso de baldosas cerámicas y juntas de color.
Para Margine, cada casa representa un pequeño universo diseñado a partir de las necesidades y la personalidad de quienes la habitan. En Casa Tahiti, esa idea se traduce en una vivienda que deja atrás una distribución rígida y fragmentada para convertirse en un espacio contemporáneo, luminoso y lleno de color, donde el diseño logra equilibrar funcionalidad, identidad y una marcada estética pop.
Design Films
Edición 89 | Visionarias del espacio