La directriz para esta casa urbana fue dotarla de un estilo. mediterráneo y funcional, por lo que el despacho de Laura Ortín Arquitectura, decidió otorgarle una nueva lectura para satisfacer los requerimientos de los dueños a la par que ofrece un nuevo punto de interpretación de un viejo conocido en la arquitectura española. Fue así que los arquitectos concibieron Casa OH!

Atendiendo los deseos de los clientes de tener una casa fresca, agradable y confortable desde “las raíces”, pero con organización de estancias, materiales y geometrías muy contemporáneas.

Es por ello que anulando la entrada “noble” se aprovechó la de servicio para acceder por la mitad de la casa y acortar recorridos. Como una suerte de espiral (o caracol), la casa se organiza en torno a un centro curvo que te desliza hasta las habitaciones. Este recorrido se realiza por un espacio comprimido en tono verde aguamarina que provoca un efecto expansor cuando “sales” a las habitaciones anexas. Imagina que vas buceando por una sima (el paso) y sacas la cabeza en un espacio abierto (las habitaciones), esa es la sensación. Pero no por ello queremos que vayas rápido, el camino también se disfruta.

El verde aguamarina se convirtió durante el proceso de diseño en el color fetiche de la casa, gustó tanto a los clientes que lo llevamos por todos los espacios, salpicando ciertos puntos del mobiliario para conseguir un interiorismo conectado y en dialogo.

Otra pieza clave fue ampliar la terraza con una balconera corredera curva, algo muy especial que crea un rincón exterior donde realmente apetece estar. Las plantas seleccionadas tienen un aire tropical y el techo en gresite irisado trae al recuerdo los reflejos del agua del mar.

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