15 julio 2026
Casa Tramuntana: una arquitectura que desaparece para dialogar con la montaña
OHLAB diseña una vivienda en Palma de Mallorca que renuncia al protagonismo para integrarse con la topografía, reinterpretando la relación entre paisaje, arquitectura y vida cotidiana.
Arquitectura desde el silencio
En las afueras de Palma de Mallorca, OHLAB presenta Casa Tramuntana, una vivienda unifamiliar concebida como una intervención discreta que busca desaparecer dentro del paisaje. En lugar de dominar el terreno, el proyecto se adapta a la ladera montañosa y orienta toda la vida doméstica hacia el bosque y la Sierra de Tramuntana, dejando atrás las vistas urbanas y el mar.
La propuesta, dirigida por Paloma Hernaiz y Jaime Oliver, plantea una arquitectura silenciosa que entiende el habitar como una conversación constante con la naturaleza, donde cada decisión responde a la topografía existente.
Una casa fragmentada por el paisaje
El programa arquitectónico se divide en cinco volúmenes independientes —cocina-comedor, sala, dormitorios, estudio y piscina— organizados como plataformas escalonadas que siguen la pendiente natural del terreno. Esta estrategia reduce la excavación, preserva la vegetación existente y permite que cada espacio establezca una relación particular con el paisaje.
En el centro aparece un patio abierto que funciona como el corazón del proyecto, conectando los distintos cuerpos y convirtiéndose en un punto de encuentro donde la montaña literalmente forma parte de la vivienda.
Materiales que reinterpretan el lugar
Uno de los elementos más distintivos de Casa Tramuntana es su envolvente pétrea. Tanto en interiores como exteriores, OHLAB desarrolló paneles de terrazo elaborados con cemento y áridos que reproducen el color y la textura de las rocas del sitio. Cada pieza fue mecanizada y posteriormente fracturada de manera artesanal para obtener una superficie de apariencia geológica, sin caer en la imitación literal.
El proyecto se complementa con una cubierta vegetal, una cocina tallada en piedra caliza de Binissalem y una paleta de materiales naturales que refuerzan la continuidad entre arquitectura y entorno.
La naturaleza como protagonista
La vivienda incorpora un lucernario circular que introduce luz cenital y enfatiza la conexión con los elementos naturales. A ello se suma una piscina concebida como un espejo de agua suspendido sobre el valle, cuya presencia prolonga la experiencia contemplativa del paisaje.
El jardín recupera especies autóctonas como pinos, olivos y arbustos mediterráneos mediante una estrategia de bajo mantenimiento y consumo hídrico, reforzando la idea de que la arquitectura puede coexistir con el entorno en lugar de transformarlo.
Habitar el paisaje
Más que una vivienda aislada, Casa Tramuntana representa una reflexión sobre cómo construir en contextos naturales sin imponer una presencia dominante. OHLAB apuesta por una arquitectura que privilegia la permanencia, la eficiencia y el respeto por el lugar, demostrando que la integración con el paisaje puede convertirse en el verdadero gesto de diseño.
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Edición 89 | Visionarias del espacio