Una casa guiada por la luz del bosque
En las montañas de Bahía Ballena, sobre la costa pacífica de Costa Rica, Casa Komorebi plantea una forma de habitar guiada por la luz, la ventilación y el recorrido. Diseñada por Studio Saxe, la vivienda se fragmenta en pabellones que se despliegan alrededor de un jardín central y se conectan mediante pasarelas exteriores, bajo un gran techo flotante que acompaña la vida cotidiana entre bosque, cielo y océano.
El nombre proviene del japonés komorebi, una palabra que describe la luz del sol filtrándose entre los árboles. Esa imagen atraviesa el proyecto: sombras cambiantes, aperturas precisas y una relación constante con la vegetación convierten cada desplazamiento en una experiencia sensorial.
Pabellones que siguen la topografía
La casa nace desde el sitio. En lugar de concentrar el programa en un solo volumen, Studio Saxe utiliza la pendiente como guía para distribuir los espacios en piezas ligeras, conectadas por puentes, corredores y jardines. Así, caminar de un ambiente a otro se vuelve parte esencial de la experiencia doméstica.
La vivienda se abre en múltiples direcciones para integrar distintas escalas del paisaje. La montaña cercana, los jardines interiores y el horizonte del Pacífico participan en una composición que combina privacidad, amplitud y contacto permanente con el exterior.
default
Un techo flotante para reunir el paisaje
La gran cubierta funciona como un gesto unificador. Protege los recorridos, da sombra y enmarca las vistas sin cerrar la casa. Bajo ella, los pabellones mantienen una condición abierta y ligera, profundamente vinculada con el clima tropical.
Esta estrategia permite que la arquitectura respire con el entorno. La separación entre volúmenes favorece la ventilación cruzada, mientras la cubierta de doble capa libera el aire caliente y permite la entrada de brisas frescas. El confort surge desde la forma, la orientación y la inteligencia climática.
Construir con precisión en un entorno remoto
Casa Komorebi combina una base de concreto, que ancla la vivienda a la pendiente, con pabellones de acero prefabricados en módulos. Este sistema facilitó el traslado de piezas en una zona montañosa, redujo intervenciones invasivas y permitió una construcción más eficiente en un sitio de difícil acceso.
Entre el rigor técnico y la delicadeza ambiental, Casa Komorebi propone una arquitectura que acompaña al paisaje, lo enmarca y lo vuelve parte de la vida cotidiana.
Design Films
Edición 89 | Visionarias del espacio