08 julio 2026
Casa Marinho da Serra: bambú en Minas Gerais
Diseñada por Vazio S/A en la Sierra da Moeda, Casa Marinho da Serra utiliza celosías de bambú tratadas en sitio para filtrar la luz, proteger la vivienda del sol y construir una relación directa con el paisaje rural de Minas Gerais.
Casa Marinho da Serra, una vivienda rural envuelta por bambú en Brasil
En una zona rural de la Sierra da Moeda, en Minas Gerais, Casa Marinho da Serra propone una forma de habitar construida desde el paisaje, la economía material y la memoria familiar. Diseñada por Vazio S/A, la vivienda se ubica en un sitio perteneciente a una familia campesina que ha vivido en la región desde el siglo XIX, rodeada por una huerta con plantaciones de plátano, jabuticaba, mango y bambú.
El proyecto parte de una condición precisa: construir una casa accesible, funcional y conectada con los recursos disponibles en el entorno. Por ello, uno de los elementos principales de la vivienda son las celosías de bambú que rodean casi todo el perímetro del edificio, excepto la fachada sur, que no recibe luz solar directa. Esta envolvente funciona como una segunda piel que filtra la luz, protege las habitaciones y establece una relación directa con el clima de la región.
El bambú como filtro solar y recurso constructivo
Las ventanas de las habitaciones, orientadas hacia el este y el oeste, están protegidas por un tejido de bambú. Este material, abundante en el paisaje del interior de Brasil, aparece aquí como una estrategia ambiental y constructiva. Su presencia regula la entrada de luz, aporta sombra y permite que la casa dialogue con las prácticas locales, donde el bambú se utiliza comúnmente en barandas, cercas y techos.
Para asegurar su durabilidad, el bambú fue tratado en sitio con un baño de bórax y ácido bórico. Este método de conservación, reconocido por su efectividad y menor toxicidad frente a otros tratamientos para madera, aporta resistencia contra insectos, hongos y fuego. Además, la elección del material responde a su disponibilidad, su bajo impacto de extracción y su capacidad de regeneración, ya que alcanza un tamaño adecuado en aproximadamente tres años.
En Casa Marinho da Serra, el bambú no funciona únicamente como una solución estética. Su uso articula sombra, economía, paisaje y técnica, convirtiéndose en una herramienta para construir una vivienda más adecuada a su contexto.
Una casa abierta al valle
La vivienda se orienta hacia un valle al norte, donde el balcón funciona como un umbral entre el interior y el paisaje. Sus persianas pueden abrirse para integrar la vista o cerrarse para proteger la casa del sol de la tarde, generando una relación flexible entre clima, sombra y vida doméstica.
Con 110 m² de área construida, Casa Marinho da Serra reúne dos habitaciones, una suite, área de servicio, estufa a leña y balcón. La distribución responde a una vida cotidiana vinculada al descanso, al trabajo doméstico y a la permanencia en el campo. La arquitectura se mantiene contenida, precisa y profundamente ligada a las necesidades reales de sus habitantes.
Construcción local y soluciones accesibles
La casa fue construida con mano de obra local, integrada por residentes del distrito de Marinho da Serra, en el municipio de Moeda. Esta decisión refuerza el vínculo entre el proyecto y su comunidad, además de mantener el proceso constructivo dentro de una lógica cercana al territorio.
El sistema constructivo combina recursos sencillos y soluciones prácticas. El forjado fue realizado con ladrillos y elementos prefabricados, mientras que la cubierta utiliza teja trapezoidal sándwich termoacústica. Las ventanas premontadas son de eucalipto y las puertas de MDF, materiales que contribuyen a optimizar costos sin perder eficiencia.
La vivienda fue construida para una propietaria jubilada que trabajó durante cuatro décadas como cocinera en Belo Horizonte. Los recursos para su construcción fueron donados por sus antiguos empleadores, convirtiendo al proyecto en una arquitectura atravesada por vínculos de afecto, trabajo y reconocimiento.
Casa Marinho da Serra demuestra cómo una vivienda puede responder al paisaje sin recurrir a gestos excesivos. A través del bambú, la mano de obra local y una lectura precisa del clima, Vazio S/A construye una casa donde la economía material se convierte en una forma de inteligencia arquitectónica.
Edición 89 | Visionarias del espacio