17 diciembre 2025
Estudio Temixco: Arquitectura que trabaja con la luz
En Temixco, Talacha diseñó un estudio para un artista visual que funciona como un instrumento preciso de luz, materia y clima. Un proyecto sobrio, honesto y profundamente conectado con su entorno.
Talacha presenta Estudio Temixco, un espacio de trabajo y residencia para una artista visual ubicado en Temixco, Morelos, en un predio que colinda con el río Apatlaco. Más que un edificio, el proyecto se concibe como una herramienta afinada para producir arte: un laboratorio donde la luz natural, el espacio y la materialidad están al servicio del proceso creativo.
El encargo parte de una necesidad clara: trasladar la operación artística a un nuevo sitio sin perder control sobre las condiciones espaciales que exige el dibujo en grafito sobre lienzos de gesso. A partir de ahí, la arquitectura responde con precisión, sin gestos innecesarios.
La luz como protagonista técnica
En Estudio Temixco, la iluminación no es un complemento, es el punto de partida. El trabajo minucioso del grafito exige una luz controlada, constante y sin deslumbramientos. Para lograrlo, Talacha desarrolló simulaciones y cálculos lumínicos que definieron con precisión la posición y proporción de ventanas y tragaluces.
El resultado es un estudio que funciona casi por completo con luz natural durante el día. Por la noche, estudios específicos garantizan una atmósfera adecuada para continuar trabajando sin alterar la percepción del material.
Honestidad material y oficio local
Con un presupuesto contenido y aprovechando la disponibilidad de materiales de la zona, el proyecto apuesta por una materialidad directa y sin artificios. La estructura se levanta sobre una losa de cimentación de concreto con muros de block reforzado, revestidos exteriormente con ladrillo recocido de barro blanco.
El ladrillo no solo actúa como piel. Colocado de forma vertical, construye cornisas que generan volumen y enmarcan las ventanas. Este gesto se replica en la casa del vigilante mediante fachaleta de canto, creando un vínculo visual entre las distintas piezas del conjunto.
Interiores abiertos, ventilados y táctiles
Al interior, el techo de vigueta y dovela queda expuesto y pintado a la cal, aportando textura y una sensación de apertura. Los muros también se terminan con pintura de cal, mientras que los pisos se resuelven con azulejos artesanales de Morelos.
La cancelería de herrería con puertas abatibles permite abrir completamente el estudio hacia el jardín. Esta decisión aprovecha los vientos dominantes norte-sur para ventilar naturalmente el espacio y diluir el límite entre interior y exterior.
Paisaje como extensión del proyecto
El paisaje no se añade, se integra. Jardineras de trazo orgánico combinan especies de sombra, cactáceas y salvias, mejorando la calidad del suelo y fomentando la polinización con flora nativa. La piedra extraída durante la excavación se reutiliza para delimitar caminos y formar una plataforma circular que funciona como terraza exterior. Cada elemento busca reforzar la relación con el sitio, sin competir con él.
Sustentabilidad operativa y pasiva
Estudio Temixco funciona como un sistema eficiente y autónomo. Paneles solares cubren el 100% de la demanda eléctrica, mientras que un sistema de captación pluvial de 60 m² abastece riego y servicios. El proyecto integra además una planta de tratamiento de aguas residuales y techos verdes sobre los volados, reduciendo la radiación solar y el efecto de isla de calor. Los volados, calibrados mediante análisis de radiación, y la ventilación cruzada generan un clima interior confortable con una huella de carbono operativa mínima.
Un refugio de luz y materia
Con Estudio Temixco, Talacha demuestra cómo la arquitectura puede ser precisa sin ser rígida, y sustentable sin perder calidez. Un espacio donde la luz se mide, los materiales hablan por sí mismos y el entorno no es un telón de fondo, sino parte activa del proyecto.
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