La esencia misma del diseño de objetos es la transformación; y esta se lleva a cabo en diferentes niveles: hay una materia prima que se somete al trabajo, y hay una serie de procesos que culminan en la existencia de un elemento que habitará el espacio. Al diseñador Javier Reyes de rrrrrr.es, el diseño además le transformó la vida.

Originario de República Dominicana, Javier Reyes llegó a México y, después de convivir con una comunidad de Oaxaca, decidió dejarlo todo. «Dejé atrás una vida orientada al diseño más comercial y me fui a vivir a Oaxaca donde me sentí como en casa», nos cuenta en entrevista exclusiva con Glocal Design.
Tras este cambio, se acercó a los artesanos, empezó a estar en contacto constante con ellos y pronto empezó a entablar con ellos una relación que va más allá de lo laboral.

Una experiencia compartida: rrrrrr.es
Es notable cómo para Javier Reyes no es posible hablar de rrrrrr.es sin reconocer a los artesanos y sus saberes. Según nos cuenta su primer planteamiento no fue imponer una idea previa. «Lo primero que hice fue observar, aprender y entender».
En un primer acercamiento exploró los materiales que ya se trabajaban en la zona, como la lana; después se interesó en conocer a los productores que obtienen las materias primas y crean los hilos.

En un deseo por dejar de comprar a terceros, llegó a Teotitlán del Valle, y empezó a desarrollar una relación con los artesanos de la localidad. «Yo no elegí el material, sino que [me interesaba] trabajar con los recursos existentes, con base en los conocimientos artesanales en este caso de Oaxaca», recuerda.
La relación entre diseñadores y maestros artesanos no es algo nuevo; sin embargo, esta puede desarrollarse de manera inequitativa, paternal o romantizada. «Es un tema delicado porque el diseñador [debe reconocer que] está en una situación de privilegio, y que simplemente “pagar lo justo” no es suficiente. Nosotros no apoyamos un modo de producción masivo, y nos alejamos de prácticas que crean desconfianza en las comunidades, como el regateo».

rrrrrr.es se ha mantenido trabajando más o menos seis años con los mismos artesanos, tratando de que el trabajo y los beneficios sean constantes para todos los involucrados. «Se trata de construir juntos», nos dice.
«Mi relación con los artesanos ha ido evolucionando». Al grupo de artesanos con el que rrrrrr.es trabaja le ofrecen asesoría bancaria y fiscal, y han invertido en sus talleres.
«Yo no tengo socio y tampoco un inversor, pero me siento orgulloso porque con rrrrrr.es hemos crecido todos; y la pregunta que me hago es que si el día de mañana me tuviera que ir, qué dejaría a la comunidad, y un pago no es suficiente. Me gustaría trabajar cada vez más para construir algo que se quede en las comunidades».

El diseño como proceso social
Javier Reyes pertenece a un grupo creciente de creadores que se interesan por los orígenes de los materiales, los procesos de trabajo e incluso por las condiciones bajo las cuales se producen y se comercializan los objetos que nos acompañan en nuestro día a día.

Esta forma de acercarse al diseño ha permeado en México, entre los diseñadores pero también entre los consumidores de diseño. De la escena del diseño en México, Javier Reyes opina: «Me parece interesante que existe un gran movimiento de reconocimiento de la identidad, de lo propio; un acercamiento al trabajo con artesanos, pero también siento que empieza a haber un cambio de percepción del público hacia los artesanos».

«Veo que entre los diseñadores jóvenes mexicanos hay mucho interés por formas éticas de producción, pero también por el medio ambiente», agrega. Sin embargo, recalca: «Conservar las tradiciones artesanales no significa que se deban mantener relaciones inequitativas entre los diseñadores y los artesanos».
Sobre su futuro y el futuro de rrrrrr.es, Javier Reyes adelanta: «Quisiera lograr más. Tengo un proyecto de hacer un centro de producción para que los jóvenes aprendan el oficio artesanal».
