24 julio 2026
Blue House: la belleza en la imperfección
En el distrito creativo de Marvila, Lisboa, Blue House demuestra que la arquitectura contemporánea no siempre necesita borrar el pasado para construir el futuro. Diseñada por Extrastudio, la vivienda conserva la estructura original de una casa de 1893 y la transforma a partir de una intervención precisa, donde la materia, la luz y el color dialogan con la memoria del lugar.
Habitar la historia sin ocultarla
Diseñada por Extrastudio, Blue House forma parte de Casas Poveras, una serie de tres viviendas concebidas durante un periodo de incertidumbre económica. En lugar de reducir la calidad espacial, el proyecto opta por eliminar lo superfluo y concentrarse en la esencia de la arquitectura.
La intervención respeta por completo la estructura existente, tratando la casa como un artefacto histórico. Los elementos originales fueron restaurados e incorporados nuevamente a la fachada, permitiendo que pasado y presente convivan sin competir entre sí.
Marvila: del pasado industrial al presente creativo
Ubicada en Marvila, un antiguo distrito industrial de Lisboa, la vivienda se inserta en un contexto que ha experimentado una profunda transformación urbana. Lo que durante décadas fueron bodegas y fábricas hoy alberga estudios de artistas, galerías y espacios culturales.
Blue House responde a esta evolución recuperando la modestia de la construcción original. En lugar de buscar monumentalidad, el proyecto reivindica las huellas del uso cotidiano y las pequeñas imperfecciones como parte de la identidad del edificio.
Luz, vacío y nuevas formas de habitar
Dos operaciones arquitectónicas definen la vivienda. Hacia la calle, un patio de doble altura introduce privacidad y sombra para las habitaciones; hacia el jardín, un espacio interior de triple altura revela la verdadera dimensión del volumen construido.
Una abertura diagonal, resultado de una restricción normativa asumida como oportunidad de diseño, permite que un haz de luz recorra lentamente el interior al final del día. Este gesto convierte la iluminación natural en un elemento activo de la experiencia doméstica.
Materiales honestos y decisiones compartidas
Una vez definido el concepto arquitectónico, muchas decisiones sobre acabados, texturas y colores se tomaron directamente en obra junto con artesanos y clientes. El resultado es una vivienda donde la construcción deja visibles las manos que la hicieron posible.
En el interior destacan los muros de yeso gris, el aluminio cepillado colocado en toda la planta baja y una materialidad deliberadamente austera que remite al pasado industrial de Marvila. Cada superficie conserva una expresión táctil que oscila entre lo refinado y lo imperfecto.
El azul como identidad
El elemento más reconocible del proyecto es su acabado en azul ultramar. Descubierto durante la intervención en la construcción original, este pigmento histórico fue reinterpretado mediante un revestimiento continuo de cal pigmentada que envuelve toda la vivienda.
Más que un recurso cromático, el azul funciona como una declaración de intenciones. La casa parece antigua y contemporánea al mismo tiempo, estableciendo un diálogo sutil entre memoria, tiempo y permanencia. Blue House demuestra que la arquitectura puede encontrar su mayor fuerza no en la transformación radical, sino en la capacidad de revelar aquello que siempre estuvo ahí.
Design Films
Edición 89 | Visionarias del espacio