06 mayo 2021

Restauración multisensorial: edificio Venecia 20 por Inca Hernández

Este proyecto está diseñado para albergar a jóvenes artistas, escritores y turistas en seis unidades de vivienda tipo loftorientadas como espacios flexibles con vistas al contexto urbano. Cada unidad es única; reinterpretar el pasado en el presente a través de una atmósfera estética casi poética.

Por: Redacción

Fotos: cortesía Inca Arquitectura

Una ruina nunca muere, ya que puede renacer y fusionarse una vez más con su entorno. La resiliencia de los seres humanos durante estos tiempos difíciles ha llevado a una transformación tanto en la arquitectura como en los fundamentos de la sociedad.

 

Tras los acontecimientos de este año y el pasado, ¿cómo se podría percibir la vivienda? Para que nuestro hogar sea multisensorial y multidisciplinar, tenemos que repensar nuevas alternativas de vivienda y nuevas percepciones de la ciudad. Todas las ideas mencionadas forman parte del concepto de Venecia 20 –proyecto ejecutado por el arquitecto Inca Hernández–, que a su vez nos impulsa a reflexionar sobre la identidad de familia, barrio y comunidad.

El proyecto propone restaurar y renovar una casa antigua, ubicada en la Colonia Juárez de la Ciudad de México, que fue construida en 1905. Tiene como objetivo integrar tres épocas arquitectónicas diferentes: el Porfiriato, el modernismo mexicano y lo contemporáneo, y está inspirado en un fragmento de un poema del reconocido escritor mexicano Octavio Paz, quien se cree que nació en el edificio: “Un edificio hecho de tiempo: lo que fue, lo que será, lo que es”.

 

A través de la recuperación de esta estructura urbana, antiguamente abandonada a lo largo de dos décadas, se percibe tanto el pasado como el presente en sus interiores. De esta manera, la restauración de la ruina conduce a la creación de nueva vida. Estos espacios introspectivos también proporcionan nuevas interpretaciones de “familia”; encarnado por las generaciones futuras de jóvenes que llegarán a experimentar de diversas maneras el edificio como un estudio de arte, oficina y dormitorio, a través del aislamiento y una conexión entre la luz y el silencio.

 

El interior emerge de un minimalismo orgánico que se manifiesta a través de espacios puros y luminosos. La intención de su diseño es generar tranquilidad y permitir que los que están dentro perciban la ciudad desde sus ventanas sin tener que salir de casa. El patio principal rinde homenaje a la arquitectura del barrio y su evolución histórica, desde finales del siglo XIX hasta la modernidad del siglo XX y hasta la actualidad contemporánea.

 

@incarquitecctura

Los arcos de catenaria, que parten de una estructura estereotómica antes de transformarse en formas ligeras y tectónicas, rinden homenaje al legado universal de Gaudí. El proyecto está ubicado en un área dedicada a la juventud vibrante de la ciudad y busca crear diferentes formas de vida para las nuevas generaciones.




Edición 60
LeNoir & Asoc: Sobriedad y templanza hecha edificio | Macrotendencias: Raw primario y preciosismo depurado | Premio Noldi Schreck 2020: Creatividad y arquitectura | Pisos y Porcelanatos: Realismo estético | Actuales: Table, Villa Azur; Host, Hotel Fiesta Americana SLP | Talento Nacional: Emma Gavaldón | Textil: Caralarga | Diseño + Tecnología: DAL–e, Hyundai Motor Group | Materia Prima: De donde nace la pieza del diseño | Residenciales: Casa Culiacán, Casa Kaleth, Hacienda Chicxulub, Casa Nómada, Casa Alpes y Casa Tres Cubiertas