04 marzo 2018

Premios Oscar | Mejor Diseño de Producción

Los escenarios y las locaciones para una película son de vital importancia al querer contar una historia, son el alma de la película. En esta 90° Entrega de los Premios Oscar, los dos nominados que se perfilan fuerte para ganar incluyeron un elemento en común: la arquitectura brutalista.

Por: Fotos: Cortesía

En las cintas, los escenarios donde serán contadas las historias es crucial. Aunque no lo parezca, un edificio derribado, una habitación con colores sobrios o un salón bien iluminado con influencias barrocas, influyen totalmente en la emoción que quiere despertar la escena, fusionándose con la música y las actuaciones de los actores.

Blade Runner 2049

Un universo fatalista en combinación con elementos futuristas, son los elementos que sin duda marcan la producción de esta película. Por petición expresa de Denis Villeneuve, para la creación de estos escenarios se recurrió a la arquitectura brutalista. Se inspiraron en edificios de Londres y Budapest, ciudad donde se llevó a cabo el rodaje, para crear una ciudad de Los Ángeles con estos elementos. Para lograr ese aspecto apocalíptico, se inspiraron en la tormenta de arena que tiñió a Sidney de un intenso color cobrizo en 2009.

Sin duda una de las escenas que marcan la película es cuando podemos ver a la ciudad de Las Vegas consumida por la radiación, dejando de lado la ciudad que hoy conocemos entre vida nocturna y letreros neón. La desolación de la ciudad te deja esa misma sensación de soledad.

Las horas más oscuras

Es la Gran Bretaña de la Segunda Guerra Mundial y Winston Churchil acaba de ser nombrado Primer Ministro. Retratar el lado sombrío de la guerra y la monarquía es sólo lo que se ve a simple vista. Pero la falta de iluminación en la Cámara de los Comúnes y durante las sesiones de estrategia y juego político, se logra crear un ambiente tenso, real y al mismo tiempo fresco. Se trata de retratar la realidad lo más cruda y sincera posible. La cereza del pastel son los diálogos, que junto con los escenarios, logran un resultado impecable.

La forma del agua

Otro filme que recurrió a la arquitectura brutalista fue este y quizá es por este elemento que tanto este trabajo como el Blade Runner 2049, sean los fuertes candidatos para ganar esta categoría. En este caso, esta arquitectura se ve reflejado en el sombrío y frío laboratorio, que con sus tonalidades verdosas y grisáceas nos aportan un ambiente nostálgico y apocalíptico. Contrastando totalmente con el acogedor edifico en el que viven Elisa y su vecino Giles.

La Bella y la Bestia

Al igual que con el vestuario, se logró recrear el cuento de hadas del filme de Disney con la arquitectura mostrada en el filme. Incluso la diseñadora de producción, Sarah Greenwood, reveló que en el suelo del salón de baile de la Bestia pueden leerse las iniciales ‘WD’ haciendo referencia a Walt Disney. Con arquitectura renacentista de la Francia del Siglo XVII se logra recrear el castillo de la Bestia, que por fuera es el castillo de Chambord, ubicado en la región del Centro-Valle de Loira, en Francia hasta nuestros días. Para las escenas de la “vida provincial” de Bella, Greenwood se inspiró en el romántico pueblo de Conques, Francia para crear el plato.

Dunkerke

Misma temática que en “Las Horas más oscuras” pero vista desde el otro ángulo, aquí vemos el ambiente de la guerra durante la II Guerra Mundial. Para la cinta, Crowley aprovechó ambientes reales para todo el filme aunque su reto más grande fue reconstruir un muelle de más de un kilómetro en el que transcurre gran parte de la acción de la película y que había que reconstruir con hormigón y madera día a día por los daños que las olas le causaban naturalmente. Además encontrar los barcos y aviones de la época también requirió de una gran labor.




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