Pintura expansiva en Magda: arte, historia y experiencia sensorial
El reconocido artista Héctor Falcón presentó una instalación de pintura expansiva en Magda, restaurante ubicado en el corazón de San Ángel. En este espacio de siglos de historia, donde alguna vez florecieron huertas del Convento del Carmen, arte contemporáneo y cocina se entrelazan en una experiencia que trasciende los sentidos.
El claustro como lienzo tridimensional
A través de cortes, dobleces y piezas móviles, Falcón rompe con la pintura tradicional para convertirla en objeto, acción y exploración. El claustro de Magda, con su arquitectura monumental, se vuelve protagonista y cómplice. En diálogo con los muros, el artista invita al público a recorrer, mover y reconfigurar su obra, generando discursos abiertos y colaborativos.
“Me enamoré del claustro; es un espacio que normalmente no está disponible para intervenir, y visualmente es un golpe. Era perfecto para mi pintura expansiva que busca romper formatos y recorrer paredes.”
Caos, capas y ambigüedad
Las obras traducen tensiones contemporáneas sin imponer una narrativa única. Para Falcón, el arte es un proceso de descubrimiento constante, donde el caos puede encontrar orden, y donde cada capa sugiere algo distinto para quien se atreva a mirar más allá. La ambigüedad es parte esencial de su lenguaje.
Magda: gastronomía en clave histórica
Magda no es solo un restaurante, es un espacio que recupera la memoria del antiguo convento y la transforma en hospitalidad. Bajo la dirección creativa del interiorista Ricardo Casas, sus interiores evocan la Riviera con una paleta inspirada en el río Magdalena. El menú se nutre del paisaje y la historia: ceviche de queso panela, lechón, productos del mar y postres vibrantes hablan de frescura, territorio y narrativa.
La experiencia culmina en una propuesta 360° donde el arte contemporáneo y la cocina de autor se expanden mutuamente.
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