24 noviembre 2025
Millesime GNP 2025: cuando el diseño, la memoria y el ritual de la mesa construyen otra realidad
Millesime GNP 2025 volvió a redefinir la relación entre arquitectura y gastronomía con cinco restaurantes efímeros diseñados por estudios mexicanos de alto perfil. Una edición donde el diseño se comió, se vivió y se recordó.
En su XII edición, Millesime GNP 2025 volvió a demostrar por qué es uno de los eventos más influyentes en el universo gastronómico y creativo en México. Durante tres días, chefs, diseñadores, mixólogos, artistas y arquitectos coincidieron para construir un territorio sensorial que solo existe aquí y solo por un instante.
Cada espacio fue una experiencia efímera: un restaurante temporal concebido para ser habitado, recordado y luego desaparecer. Pero en ese breve lapso, la arquitectura, la memoria y el placer se entrelazaron hasta fijarse en quienes los vivieron.
A continuación, presentamos los cinco proyectos que dieron forma al espíritu de esta edición.
Depart — CRB Arquitectos
Un viaje en tren hacia la elegancia y el misterio
Depart invita a embarcarse en un trayecto imaginario al interior de un vagón de tren de lujo de la Belle Époque. El espacio envuelve a los comensales con arte déco, lámparas de cristal, geometrías puras y contrastes cromáticos que evocan la sofisticación de los viajes europeos de principios del siglo XX.
El sonido del tren en marcha y una iluminación tenue convierten cada plato en una “parada” del recorrido: una secuencia de sabores contemporáneos que rescatan la nostalgia del pasado con audacia vanguardista. El servicio teatral hace que el tiempo se suspenda entre copa y copa.
Depart no se visita, se aborda. Y cada visitante se convierte en pasajero de un tren que solo pasa una vez.
Salón MMM — RL Estudio de Espacios
El taller de un muralista mexicano en plena modernidad
Salón MMM propone una instalación inmersiva que abre al público el taller de un muralista de los años veinte. El espacio revive el momento en el que México abrazaba la modernización —la radio, el teléfono, los avances tecnológicos— y el arte respondía siendo reflejo de identidad, transformación y conciencia social.
Luz, imagen, sonido y textura llevan al visitante a sumergirse en el proceso creativo, celebrando el muralismo como un lenguaje vivo y monumental, donde el arte no solo mira al pasado, sino que proyecta al porvenir.
Remembranza — De Raíz + Seres de Lux
Nostalgia, refinamiento y memoria reinventada
Remembranza no busca replicar los años veinte; los reinterpreta con códigos contemporáneos. A través de texturas naturales, dorados suaves y una composición lumínica cálida, el espacio convierte la nostalgia en sofisticación sensorial.
Entre ecos del art déco y trazos minimalistas del presente, Remembranza invita a pausar, sentir y reconectar: una atmósfera para quienes creen que la memoria también puede ser lujo.
Pasaje — Módica Ledezma
Ciudad, arquitectura y modernidad: la vida urbana como escenografía
Concebido para existir solo durante los tres días de Millesime, Pasaje celebra las expresiones arquitectónicas y artísticas del México moderno. Inspirado en los cafés y pasajes comerciales de la Ciudad de México en auge del art déco, fusiona vitrales, herrería, mármol y luz filtrada para recrear el ritmo de una urbe que comenzaba a mirar hacia el futuro. Pasaje funciona como escenografía habitable donde la historia se vuelve entorno y el comensal, protagonista.
Bocetos — 2ene Studio + Natalia Menache + Yack Eljure
El instante en que la idea nace
Bocetos rinde homenaje al origen del muralismo mexicano surgido en los años veinte, cuando el país buscaba reconstruir su identidad y los muros se volvieron lienzos públicos para narrar historia y esperanza. El espacio celebra el momento previo a la obra final: cuando el trazo no está concluido, pero pulsa con potencia creativa. Líneas, manchas, ritmo y proporción envuelven la experiencia gastronómica para convertir la cena en una metáfora del proceso artístico.
En Bocetos, el origen es destino.
The Red Velvet Mansion — Pedro Ávila + Dúo
El glamour clandestino del jazz y las noches eternas
The Red Velvet Room es un rincón donde el presente se disuelve entre cortinas rojas, humo de jazz y cristal iluminado. Cada detalle —la penumbra dorada, los reflejos del terciopelo, el aroma a vino— murmura historias de noches interminables y conversaciones que nunca deben repetirse. La experiencia culinaria evoca el hedonismo secreto de los clubes clandestinos: ostras, coñac y chocolates servidos como promesas líquidas.
The Red Velvet Room no es solo un restaurante; es un escenario donde el alma se viste de gala.
Design Films