4 marzo 2019
4 marzo 2019
Breve historia del Premio Pritzker
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Lectura por vozEstamos a unas horas de conocer al ganador del Premio Pritzker de Arquitectura 2019; un reconocimiento que en 2018 fuese otorgado al arquitecto hindú Balkrishna Doshi. Este premio, conocido como el “Nobel de Arquitectura” honra a un arquitecto o arquitectos vivos cuyo trabajo destaque por su visión, compromiso, talento y sus contribuciones significativas a la humanidad y al medioambiente.
¿Cuál es su historia?
Establecido en 1979 por la familia Pritzker a través de la Hyatt Foundation, el premio fue pensado para alentar y estimular la conciencia pública de los trabajos arquitectónicos, así como inspirar a la creatividad dentro de la profesión.
La familia Pritzker, dueña de la cadena de Hoteles Hyatt, ha tenido un acercamiento a la arquitectura, misma que ha plasmado en cada diseño de sus edificios y que, al paso del tiempo, los hizo conscientes del impacto que el diseño del espacio tiene sobre el comportamiento humano; así, en 1978 les fue planteada la idea de honrar el trabajo de los arquitectos vivos y, debido a su historia, el proyecto fue ampliamente recibido.
La comparación con el premio Nobel no es casualidad; muchos de los procedimientos y recompensas del Premio Pritzker siguen el modelo de esta premiación. Los galardonados, además de recibir una subvención económica, son acreedores a un certificado oficial y un medallón de bronce.
La ceremonia de premiación celebrada en un lugar de importancia arquitectónica mundial, consiste normalmente en un discurso de bienvenida ofrecido por un dignatario del país anfitrión; posteriormente el presidente del jurado comparte algunos comentarios y la entrega del reconocimiento se realiza por parte de Tom Pritzker, hijo mayor del matrimonio entre Jay y Cindy Pritzker; para finalizar, el galardonado ofrece un discurso de aceptación ante una audiencia formada por invitados elegidos de manera exclusiva.
Finalmente, el medallón de bronce, símbolo del premio, se basa en los diseños de Louis Sullivan, famoso arquitecto de Chicago, reconocido como el padre de los rascacielos. En su reverso, tres palabras están escritas: “firmeza, comodidad y deleite”, recordando los principios fundamentales de la arquitectura, en palabras del arquitecto romano Vitruvio: “firmitas, utilitas, venustas”.
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