27 noviembre 2025

Glocal 86 | Miguel Ángel Aragonés: Donde habita la luz

Las líneas arquitectónicas depuradas y la blancura de las paredes, de los techos y del suelo, invitan a descubrir la casa-estudio de Miguel Ángel Aragonés, un espacio apacible, bañado de luz natural y con vistas hacia la vegetación, que da una sensación de paz absoluta.

Por: Redacción Glocal Design

Fotos: Dulio Rodríguez y Joe Fletcher

Detrás de una fachada serena, en una calle arbolada y discreta de la colonia Bosques de las Lomas en la Ciudad de México, se descubre un espacio que ensambla tres casas y un estudio. Ahí, fuentes, espejos y luz se entrelazan como un constante recurso natural para hacer que el reflejo agudice aún más el entorno casi siempre verde con el que se convive en su interior. Es la casa-estudio de Miguel Ángel Aragonés, construida hace más de dos décadas, pero en la que él y su esposa han vivido los últimos diez años. 

Esa intimidad es fiel —casi obstinadamente— a la idea original de Aragonés de lo que significa un lugar para vivir y trabajar: disponer de un refugio donde la luz, la vegetación y la lluvia no se miren desde la ventana, sino que se integren al interior como si siempre hubieran pertenecido a él. ¡Y es cierto! La mañana templada en la que nos sentamos a platicar con él, lo pudimos corroborar 

«Quise tener un exterior que resguardara la privacidad, que pueda ser visto sólo por el cielo, el aire o el sol, que se pudiera habitar la casa con la soledad que reclama el bullicio de la ciudad», comparte Miguel Ángel. 

«La ciudad, aunque llueve, ofrece una temperatura increíble» dice él, cuyo comentario sirve para abrir una charla en la que desde la primera respuesta se intuye que este lugar no es solo arquitectura, sino una extensión precisa de sus pensamientos, de su filosofía de vida y de su pasión por el arte, la música y la arquitectura. Aquí no hay rebuscamiento ni exhibicionismo; la belleza está en lo esencial, en la manera en que elexterior e interior se funden sin fricción ni complicaciones. «La sencillez enfatiza Miguel Ángel es lo más difícil de lograr. También lo más duradero». 

La casa no ha cambiado casi nada. Mismos muebles, misma estructura abierta, mismos ventanales generosos que permiten que la vegetación entre sin pedir permiso. «Solo algunas obras de arte han ido rotando. Cuadros de amigos, piezas y objetos de artistas y colegas cercanos», menciona con cariño—. Pero el alma del proyecto permanece intacta, como si en ese concepto inicial hubiera ya todo lo necesario para sostener una vida. 

Miguel Ángel platica que suele arrancar sus días muy temprano. Y es que de manera cotidiana y con disciplina empieza a trabajar a las siete de la mañana para terminar alrededor de las cinco de la tarde. «Habitualmente,tomamos un día a la semana para almorzar en equipo en el despacho, es un ritual colectivo que además de alegrarnos, nos fortalece y nos distrae». Todos se sientan, conversan, debaten —de política, fútbol o lo que sea— y más tarde, se dan tiempo para hablar de temas laborales y revisar los proyectos en curso 

Si quieres conocer más de la casa y la obra del arquitecto Miguel Ángel Aragonés consulta la edición impresa Glocal 86.




Edición 86 | Trazos del arquitecto
La portada de la Edición 86 de Glocal Design Magazine celebra el XV Aniversario de la revista con una composición arquitectónica que rinde homenaje al color, la colaboración y el diseño mexicano. Inspirada en los Colores del Año 2026 de Comex —Cielito Lindo 297-01 y Xoconostle 128-07—, la propuesta de Nadja Borrás y José María “Chema” Gaona (Gensler Latinoamérica) traduce la dualidad cromática en geometrías limpias, planos superpuestos y juegos de luz y sombra.