15 abril 2021

Glocal 60 | Enfoque: El quehacer creativo de una arquitectura contemporánea | LeNoir Arquitectos

“La arquitectura es un servicio que se usa a diario, y si puede contribuir a ayudar a las personas a volver a relacionarse, dará un valor muy importante a las ciudades actuales”. –Alexander LeNoir, fundador y director de LeNoir & Asociados.

Por: Greta Arcila y Martha Lydia Anaya

Fotos: cortesía LeNoir Arquitectos + The Raws

La primera sensación arquitectónica que viene a la mente de Alexandre LeNoir  –fundador y director del despacho LeNoir & Asociados– se remonta a sus años de infancia. “Tengo una memoria muy clara de una escalera del edificio donde vivían mis abuelos que era extraordinaria; de esas escaleras antiguas del siglo XVIII, de esos edificios con fierro y cargados con madera en la parte superior, pero sobre todo esa sensación entre el oscuro y lo claro, de la luz que penetraba en el espacio. Apenas tenía unos 9 años de edad y recuerdo muy bien mi angustia de niño, de encontrarme entre las tinieblas de un lugar nuevo al cual tenía que entrar”, relata LeNoir a modo de escarbar un poco en su memoria y compartirnos las anécdotas que han servido para escribir e ir entrelazando la larga historia de amor entre la arquitectura y él.

 

“A partir de ahí –continúa platicando–, mi familia me ha recordado cosas que pueden ser ya muy diferentes, como la pasión por la lectura que tenía a través de la arqueología o que me gustaban muchísimo los grandes hechos históricos y para mí eso ha sido algo que me ha marcado muchísimo. De hecho, desde muy joven me interesé por los grandes hechos arqueológicos mexicanos, tanto que incluso impartí diversas conferencias sobre la historia de las pirámides o temas afines”.

“Creo que la arquitectura siempre me ha marcado a través de los viajes que he hecho con mi familia; un factor muy importante es que mis papás nos llevaban mucho a los museos y a conocer otras ciudades. Siempre recuerdo con un cariño profundo los diversos recorridos que hicimos por Italia y Francia; en aquel entonces viajábamos muchísimo en carro, entonces hay paisajes que tengo muy presentes en mi mente de esos trayectos, los cuales –creo– fueron el inicio hacia un entendimiento y lectura de manera intuitiva de lo que era la arquitectura”.

 

LeNoir cuenta que entró a su primera escuela de arquitectura muy joven. “Aún era un adolescente, pero ya sabía exactamente lo que quería hacer y a dónde quería llegar. La vía que usé en Suiza es lo que se llama un aprendizaje dentro de la calidad de arquitectura, es decir, cuando uno aprende un trabajo durante 4 días a la semana en un despacho y 2 días en la universidad. Al final, uno se gradúa si termina con todo ese proceso de manera satisfactoria y si, además, se cuenta con un buen promedio se tiene derecho a un examen de la alta escuela que es como la confirmación de los mejores arquitectos. No fue fácil cumplir con toda esa serie de cláusulas, pero finalmente me gradué a los 17 años de edad para luego tomar la decisión de hacer unos estudios de posgrado en Nueva York, que en mi trayectoria de estudios para formarme como arquitecto tuvieron un valor importante”.

“Este ha sido el motor que me ha motivado a entender lo que es la arquitectura; para mí, la base del espacio siempre ha sido fantástica y tengo muy presentes los recuerdos por comprender un cuarto o un pasillo, no sólo de cuando visitaba la casa de mis abuelos sino de cuando trataba de registrar visualmente todo un espacio y cómo trataba de deconstruirlo en una especie de lenguaje para el aprendizaje. En mi mente siempre recreaba los recorridos que hacíamos a través de las calles y todas las funciones de una ciudad, con sus escuelas, tiendas y casas, y aunque fui educado de una manera muy urbana, siempre traté de buscar el balance entre la naturaleza y la ciudad. Sin embargo, mi formación definitivamente ha sido a través de los objetos arquitectónicos que tenía en proximidad, como las escuelas fantásticas del tiempo moderno que hicieron que en Suiza se disparará un gran movimiento por desarrollar muchísimos edificios contemporáneos”.

 

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