08 diciembre 2017

Estudio Mumbai de Bijoy Jain

Los objetos del cotidiano Hindú son traídos de regreso de forma innovadora, por el Estudio Mumbai de Bijoy Jain.

Por: Glocal

| Design Miami |

Hábiles
artesanos son parte del Estudio Mumbai de Bijoy Jain. Trabajan en los mismos
ambientes que los arquitectos. Las ideas son desarrolladles en conjunto y se
traducen casi de inmediato en objetos, bosquejos, materiales de estudio y
dibujos. Este inusual modo de hacer arquitectura se hizo presente en la 12°
Bienal de Arquitectura en Venecia en 2010, dónde recibió un premio
internacional. Dentro de sus instalaciones, el Estudio Mumbai muestra un
abundante material producido por la firma, trayendo el refinamiento de sus
diseños al público europeo. En MANIERA 06, el acercamiento resulto en elegantes
muebles hecho a mano por el taller de Mumbai. Ellos están agrupados bajo cuatro
series de estudios que corren en paralelo con el estudio de producción de
arquitectura.

En el
‘Estudio Ladrillo’, los diseños exploran las posibilidades de adaptación de
este material universal y hasta ahora industrial, para llevarlo a escala de
mueble. La inspiración para esta serie fue tomada del análisis del tradicional
ladrillo de poste seco usado para construir arcos y domos. Este involucro
escalar el ladrillo usado en edificios. Ésta es exactamente la clase de
adaptación que desencadena Bijoy Jain y su equipo. Mini-ladrillos, a escala,
fueron cocidos en el taller. Los cuales, son pegados uno al otro formando el
respaldo del asiento, usando los métodos vistos en las fachadas de los
edificios. Estas construcciones son fijadas a simples y no pretensiosos
banquillos y bancas hechas de robusta madera de palo santo y mármol, ambos dos
encontrados frecuentemente en el interiorismo hindú. Las piezas son
enigmáticas, suspendidas entre modelos y objetos funcionales. Tienen un
intrigante sentido de fragilidad, aun sabiendo que el material usado es muy
sólido.

Mientras
que el ‘Estudio ladrillo’ usa este material universal, en el ‘Estudio de
iluminación’ las referencias vienen de un objeto ceremonial llamado Tazia.
Estos son modelos de monumentos que son llevados en los hombros de los hombres
en procesiones durante el mes de Muharram en la India, en remembranza del
martirizado hijo del profeta Mohammed, las estructuras son hechas por la
comunidad local usando solo materiales naturales que se desintegran cuando la
Tazia es arrojada al rio después de la procesión. Estos modelos de edificios monumentales
son hechos usando palos de bambú atados juntos con hilo de algodón, pegados con
lodo del rio, revestidos con papel, y puesto varios metros en lo alto. En el
Estudio de Iluminación, una Tazia es transformada en un delgado dispositivo de
iluminación sin bombilla. Como de un metro de alto, el objeto está construido
usando palos de bambú delgado, atados juntos con un hilo rosa de seda. Los
palos son recubiertos con hojas de oro para reflejar la luz cuando la bombilla sea
puesta dentro de la estructura. Sin el papel revistiendo la estructura del
objeto, éste se libera a si mismo de su marco de referencia. También se
convierte en modelo de un modelo, adquiriendo su propio carácter como pieza de
mueblería.

En la
tercera serie llamada, ‘Estudios Charpai’, la relación hacia el objeto de
referencia es casi literal. Un charpai es un sofá cama que se encuentra en la
mitad de todas las casas de la India: una construcción de madera ligera sostenida
por las coyunturas hechas de cordones de algodón. Ésta es anterior a la era
británica, la cual cambió la forma en que las personas llevaban sus vidas
diarias en la India. Como una pieza de mueblería, acompaña al individuo desde
el nacimiento a través del matrimonio y hasta la muerte; es fácil de
transportar por la ligereza de su construcción, ésto significa que incluso un
niño podría cargarla. Aquí la tradicional charpai es reintroducida con algunos
cambios menores, además de la madera tratada. La idea aquí, es no crear una réplica,
sino más bien examinar un objeto existente y continuar trabajando en él.

Otras dos
piezas son del ‘Estudio de paisaje’, que derivan de observaciones hechas en la
India en el paisaje agrario. Los granjeros usan polvos de kaolin para definir
zonas en el área rural para diferentes actividades, desde descansar debajo de
un árbol hasta para marcar los caminos para subir una pequeña colina. Ellos
responden al paisaje existente con estas delimitaciones, pero cuando están en
uso estas líneas blancas permanecen muy abstractas. En los ‘Estudios de
Paisaje’, estas delimitaciones resultan como en piezas tiradas al paisaje,
orgánicas y abstractas en su apariencia. Dos elementos menores hechos de papel
maché, betún y estiércol de vaca son tratados con cera y frotados con carbón.
Uno de ellos soporta las líneas de polvo de kaolin blanco y se convierte en una
especie de modelo a escala de la demarcación de la zona en el paisaje rural. Para
el proceso en la creación de estos elementos se siguió el instinto del artesano
y no las instrucciones de un arquitecto. Como resultado, surgieron dos piezas
esculpidas sin una geometría clara que son añadidas al espacio. Con agua, la
superficie de las piezas puede ser cambiada con el tiempo, tanto en color como
en textura. Actúan como el paisaje al que se refieren.




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