07 noviembre 2012

Especial Diálogos – Entrevista con Michel Rojkind: Arquitectura como resultado de la colaboración

En su edición núm. 11, Glocal Design Magazine publicó el artículo especial “5 Arquitectos + 5 Interioristas en México”, donde reconoce el extraordinario talento de diez despachos que, a trav[…]

En su edición núm. 11, Glocal Design Magazine publicó el artículo especial “5 Arquitectos + 5 Interioristas en México”, donde reconoce el extraordinario talento de diez despachos que, a través de su trabajo, tanto en proyectos arquitectónicos como de interiorismo, se han distinguido por sus destacadas propuestas. En esta ocasión, presentamos la entrevista completa con Michel Rojkind, quien nos platicó detalles sobre la Cineteca Nacional, y la importancia de la colaboración en la Arquitectura.   Por Glocal Fotos cortesía Rojkind Arquitectos   ¿Cómo intervenir dignamente la Cineteca Nacional, una obra representativa de la arquitectura mexicana y su cultura? Es un gran compromiso. Después de ver el potencial visualizamos áreas de oportunidad. Antes de diseñar, realizamos diagnósticos y estrategias que mejoren el proyecto. Cuando nos hacen el encargo de la Cineteca, lo primero que cuestionamos al llegar al lugar fue qué más podríamos hacer. Vimos la magnitud del terreno  y pensamos en quitar los coches, hacer un edificio de estacionamiento en frente y establecer un espacio público. Lo interesante del proyecto es la intersección de ejes importantes (Av. Coyoacán y Mayorazgo) crea un punto de encuentro entre las salas nuevas y las salas existentes, generando un elemento de tensión muy bonito de todo lo que está pasando con esta gran techumbre que liga los dos espacios.   Hay un diálogo con la arquitectura de Manuel Rocha, se restauran las salas, pero todo queda en un espacio público y un área verde. Posteriormente corremos con la suerte de invitar a Mauricio Rocha a formar parte del proyecto para realizar el museo del Cine.   ¿Cómo va a convivir la Cineteca Nacional del Siglo XXI con el Museo del Cine? Todo se integra, nos pusimos de acuerdo en materiales, tonalidades, en secuencias, recorridos, y en una serie de elementos que terminan reflejándose en la arquitectura misma.   ¿Cuáles fueron las características que CONACULTA destacó de tu propuesta arquitectónica para que fuera asignado? Que somos un despacho arriesgado; empujamos las ideas para meterlas dentro de un tiempo político, económico y social. Sabemos trabajar con todos los factores que tienen una relación directa con la arquitectura. Esto queda claro con proyectos como la restauración del Museo Nacional de Archivos de la Ciudad de México, concurso que no ganamos, pero que obtuvimos una mención porque reflejamos esta visión que tenemos de empujar a México. La presidenta de CONACULTA conoció el proyecto del nuevo Museo junto con una serie de proyectos que le gustaron, porque hablan de un México nuevo y contemporáneo, y eso quiere que refleje la Cineteca del siglo XXI.   ¿Cuáles fueron los requerimientos de Conaculta? Nos pidieron énfasis en hacer una techumbre, para que la gente pudiera estar resguardada de la lluvia, pero sentirse en la Cineteca sin estar refugiados en sus coches. Cuando nos piden este gran techo, buscamos maneras de resolverlo, y la mejor manera fue dejar una estructura con cristal arriba perforado por abajo para que dejara penetrar los rayos de luz, que sirviera para colgar bocinas y para otros eventos culturales; se pueden realizar conciertos en ese espacio. Dentro de ese encargo fue creciendo. Cuando hicimos el diagnóstico nos dimos cuenta que puede haber un espacio nuevo para la ciudad. Fueron creciendo muchos otros aspectos del proyecto, como las áreas verdes. Algo importante que notamos en tu obra es el juego de texturas y colores en un mismo proyecto. ¿Lo consideras parte de tu propuesta arquitectónica? Depende del proyecto, hay algunos donde tienen más juegos de luz y sombra, más juegos de peso, o ligereza. Con base al diagnóstico e investigación que realizamos, observamos si cumplimos con ciertos valores, y evaluamos si es un proyecto que tiene que ser metálico, que reaccione a favor del movimiento vehicular o que tenga pasos a desnivel; en el caso de Liverpool de Interlomas requería de un espacio público en el techo, porque no hay ninguno por la zona. Por otra parte Cineteca es un proyecto que va dirigido hacia el interior, me interesa que descubran qué hay adentro de ese gran campus de cine. Cada proyecto tiene una respuesta. Por ejemplo, en el proyecto de Monterrey estamos trabajando con piedra natural y concreto aparente. No hay algo que determine el uso de materiales y texturas, cada proyecto arroja una serie de valores, que al final, vemos si tuvo coherencia con la investigación que hicimos o no. La única constante que puedo reconocer es la incertidumbre, porque si se trata de buscar un patrón, el único sería que no hay patrones. Y es lo que busca el cliente, la personalización de su proyecto.   Siendo tan joven, ¿qué representa para ti que cada una de tus obras despierte tanta polémica positiva y sean consideradas icónicas por la gente especializada y el público en general? Lo que hacemos son trajes a la medida. La arquitectura es lo último que hacemos en nuestros proyectos. Primero hacemos un diagnóstico y una investigación, buscamos quiénes son los actores principales, cuál es el valor de cambio que podemos dar, y después diseñamos. Son proyectos específicamente diseñados que responden a consecuencias o situaciones políticas, económicas y sociales. Armamos equipos  interdisciplinarios dependiendo del proyecto, integramos arquitectos de paisaje, financieros y sociólogos. Experimentamos, nos arriesgamos, y nunca sabemos cuál será el resultado del diseño ni de sus materiales, por lo que algunos proyectos resultan más icónicos que otros. Una constante en nuestros proyectos es que reflejan movimiento, sentido del humor y ciertos valores que lo encuentras en la calles de nuestro país, como el caos y el conflicto. Hay proyectos, como el Corporativo  Falcón, que tiene elementos muy octogonales. No estamos casados con nada, por ejemplo, el edificio de Hyde Park que vamos a construir en Monterrey tiene lozas desplazadas; la torre de Reforma en unos prismas que se van moviendo; en fin, hay una variedad de proyectos cuyos resultados desconocemos. No hay una fórmula, estamos seguros de lo que no queremos es que exista una fórmula.   Julio Amezcua y tú hablan mucho de colaboración en sus últimos talleres. ¿Qué es para ti la colaboración en la arquitectura? Somos una generación preocupada por regresar a la colaboración. Yo estaba asociado con Isaac Broid y Miquel Adrià quienes venían de un grupo unido, pero de repente se fracturó, al igual que la amistad generacional entre Kalach, Broid, Norten. Nosotros hemos peleado y trabajado para mantener una amistad, poder enseñarnos proyectos y estar en competencias juntos en concursos, enseñándonos los proyectos antes de entregar para saber si estamos presentando cosas diferentes. Y eso sucede con Javier Sánchez, Derek Dellenkamp, Tatiana Bilbao, Mauricio Rocha, Julio
Amezcua y Francisco Pardo, nos gusta platicar qué está pasando actualmente. No existe un proyecto en esta oficina donde no intervenga la colaboración.   Eres parte de un grupo de arquitectos que está abriendo fronteras y dando a conocer la arquitectura mexicana en el mundo. ¿Cómo se dio esto? Hay una curiosidad general por México, por su riqueza cultural, historia, caos, y por todas las cosas que están pasando hoy en día en la ciudad. He comentado con otras personas que a raíz de esta crisis mundial, muchos países primermundistas están volteando a ver a Latinoamérica para evaluar cómo le hemos hecho durante años, porque pareciera que la crisis no nos afectan, sólo que siempre hemos estado en crisis. Esta condición de adaptabilidad nos ha hecho fuertes en muchas cosas que a veces no nos damos cuenta o no valoramos. A pesar de la crisis sigue moviéndose México, porque es un país de ingenio y de adaptabilidad.   ¿Cómo concibes una arquitectura de vanguardia? Una arquitectura que responda y que ayude a entender las condiciones actuales generales, los cambios sociales importantes que están pasando. Que tenga un impacto económico, político, y que pueda dar un valor de cambio por existir. Si ayudó a la comunidad, generó empleos, espacios verdes, si tuvo sistemas sustentables, qué le está dando a la comunidad, si generó valor comunitario, cambió las reglas, etc. Esa es la arquitectura que a mí me interesa, la que es capaz de jugar con los espacios, que entreteja todo y borre un poco las fronteras que nos fueron heredadas de sociedades anteriores. La arquitectura como el pretexto para encontrar áreas de actividad nuevas, áreas de acción. Para mí, la arquitectura de vanguardia es la que tiene que tener la capacidad de dialogar y articular un discurso que vaya más allá de la arquitectura misma.   www.rojkindarquitectos.com   Michel Rojkind es arquitecto y fundador de Rojkind Arquitectos. Su despacho fue considerado en 2005 una de las mejores diez firmas “Design Vanguard”. Entre sus proyectos más destacados están el Museo del Chocolate Nestlé, el restaurante Tori Tori y la Cineteca Nacional del Siglo XXI.  




Edición 73 | «El interior que nos construye» | Pedre
Nuestra nueva edición impresa reúne a algunos de los agentes más importantes en las escencas nacionales del interiorismo y la arquitectura. —En alianza con Comex presentamos «El interior que nos construye», donde dialogamos sobre color, interiorismo y arquitectura con Vertebral, Paola Calzada, Cladia Grajales, Ricardo Casas, Beatriz Peschard, Claudina Flores y Kalika Mikel. —Además presentamos Pedre, el nuevo proyecto de Jsa y MTA+V,