Desarrollado por el despacho MYT (Andrés Mier y Terán) y GLVDK Studio (Regina Galvanduque), el proyecto Cocina Abierta, en Artz Pedregal, retoma uno de los conceptos más populares de los últimos años en México: El mercado gastronómico; un espacio de techos altos que alberga ocho opciones culinarias: Moshi-Moshi, Nero Forno, Robata, La Imperial, Healthy Gurú, Humo de Mar, Primitivo y Teddy’s.

La fachada está construida con tabique negro esmaltado y ventanales corredizos que se abren hacía la escalera de caracol, revestida con madera en tonos claros; un segundo nivel se ha dispuesto para alojar el salón de eventos privados y el área para niños. Al fondo se ubica una terraza con vistas hacia la vegetación de la zona, aprovechando la luz natural.
Cada espacio ha creado su ambiente característico; atmósferas cuidadas y elegantes, maderas claras y toques barrocos adornan cada lugar que, en su mayoría, se encuentra interconectado. Por su parte, Moshi Moshi se encuentra delimitado por un interiorismo que retoma ciertos aspectos de la cultura japonesa: la barra, la tapicería y las sillas están inspiradas en las típicas izakayas japonesas; en los muros se aprecia el petatillo, material que recuerda la textura de un tatami y los espacios tradicionales nipones; y el diseño es una reinterpretación de las linternas de papel arroz con anillos de bambú.

Pensado para el goce culinario, Cocina Abierta ha sido concebido como el primer restaurante multicocina de México, combinando la secuencia y el protocolo de un restaurante casual, con un servicio profesional.







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Edición 73 | «El interior que nos construye» | Pedre


