31 mayo 2025

Lujo natural y diseño atemporal en Chablé Residencia

Interiorismo sensorial, materiales nobles y alma yucateca definen la Chablé Residencia diseñada por Paulina Morán: una sinfonía de calma y sofisticación.

Por: Redacción Glocal

Fotos: Estudio César Béjar

Chablé Residencia de Paulina Morán: lujo natural y diseño atemporal

El alma del Yucatán, traducida en interiorismo


Ubicada en la selva de la península yucateca, Chablé Residencia de Paulina Morán reinterpreta la vida tropical desde una mirada serena. El diseño busca una conexión profunda con el entorno: volúmenes abiertos, materiales honestos y un ritmo espacial que favorece la introspección. Cada espacio dialoga con la vegetación, filtrando la luz con celosías de madera y generando sombras vivas.

Materiales nobles y paleta sensorial

Paulina Morán traslada su visión de lujo atemporal al interiorismo a través de una selección de texturas que privilegia lo natural. Lino, piedra, mármol, bronce y fibras vegetales conviven con piezas de arte mexicano y mobiliario hecho a la medida. El resultado es un lenguaje cálido, donde cada elemento activa los sentidos: ver, tocar, oler, respirar.

Arquitectura emocional y bienestar integrado

La residencia responde al concepto holístico del wellness que distingue a la marca Chablé. Desde el acceso, el visitante es envuelto por una atmósfera de calma. El sonido del agua, los muros pétreos, los patios interiores y la transición fluida entre áreas públicas y privadas invitan a habitar con consciencia y presencia.

Entre arte, paisaje y contemplación

Más que una casa de descanso, es una coreografía sensorial entre arquitectura, naturaleza y arte. Sin ostentación, pero con una gran profundidad estética, Chablé Residencia Paulina Morán representa una nueva forma de lujo: introspectivo, íntimo y enraizado en el territorio. Una invitación a detenerse, observar y conectar.




Edición 86 | Trazos del arquitecto
La portada de la Edición 86 de Glocal Design Magazine celebra el XV Aniversario de la revista con una composición arquitectónica que rinde homenaje al color, la colaboración y el diseño mexicano. Inspirada en los Colores del Año 2026 de Comex —Cielito Lindo 297-01 y Xoconostle 128-07—, la propuesta de Nadja Borrás y José María “Chema” Gaona (Gensler Latinoamérica) traduce la dualidad cromática en geometrías limpias, planos superpuestos y juegos de luz y sombra.