12 diciembre 2012

Beca Adidas Border 2012

Dentro del Museo Universitario del Chopo podemos ver expuestas las piezas de los ganadores de la segunda edición de la beca Adidas Border. En cuanto Adidas, no hay mucho qué explicar, todos conocemo[…]

Dentro del Museo Universitario del Chopo podemos ver expuestas las piezas de los ganadores de la segunda edición de la beca Adidas Border. En cuanto Adidas, no hay mucho qué explicar, todos conocemos esta marca deportiva internacional. Por otro lado está el Centro Cultural Border, un espacio dedicado al arte contemporáneo emergente, que cuenta con programas de producción, formación, investigación y vinculación. Este centro impulsa a los jóvenes artistas ofreciéndoles la infraestructura adecuada para posicionarlos dentro del medio y difundir su trabajo. En esta edición se concedieron un total de cinco becas a artistas emergentes; ésta consistió en un apoyo de 45 mil pesos para la producción de cada proyecto, así como asesorías personalizadas y la exhibición de los mismos. Para poder entender los alcances de esta plataforma, tuvimos un encuentro exclusivo con el director de la beca Adidas Border, Eugenio Echeverría, y los cinco artistas ganadores. EUGENIO ECHEVERRÍA  ¿Por qué Adidas quiere invertir y apostarle al arte? Actualmente las empresas entienden su capacidad de incidir en la sociedad y cada una actuará dentro de los márgenes y aspectos que consideren necesario. Adidas ya tiene una larga tradición apoyando el arte urbano. Ahora que ya llevamos dos años en colaboración, Adidas ha podido ampliar su rango de interés más allá de lo urbano, extendiéndose al arte contemporáneo en todas las disciplinas implicadas. Es una voluntad genuina de fomentar el desarrollo cultural en los lugares donde Adidas está involucrado, que en este caso es México.   Según sé, la beca funciona con asesorías, se guía a los beneficiarios por medio de un proceso tipo workshop. También entiendo que el propio museo se convirtió en el taller de los artistas durante los últimos pasos del proceso. ¿Cómo funciona este proceso y por qué fue así? El proceso de la beca Adidas Border se estructura a partir de asesorías. Los miembros del jurado fueron Blanca González, Gustavo Arróniz, Iván Abreu y yo, en tanto director de la beca. Revisamos 247 proyectos, de los cuales escogimos cinco, y para junio, se empezó a trabajar con cada uno de los beneficiarios. Es decir, cada mes nos juntamos para revisiones y asesorías con el objetivo de cuestionar y confrontar, ya sea para desarmar el anteproyecto y tratar de enriquecerlo, o llevarlo al siguiente nivel para reforzar y profundizar; es un beca de producción que se basa en la experimentación. Cuando entablamos contacto con el equipo directivo del Museo del Chopo nos propusieron generar la última asesoría con los miembros del jurado y con parte del equipo curatorial del museo, en este caso Daniel Garza Usabiaga y Mara Reyes, para dar una retroalimentación integral a los participantes.  Esto generó gratas sorpresas y confrontaciones. Posteriormente, los artistas tienen tres semanas más para hacer los ajustes pertinentes. Por ejemplo, Julio Godefroy empezó de cero la edición de su video, siendo muy radical en el planteamiento, colocándose desde otro lugar para abordar el proyecto. Dulce Jiménez conservó alguna de las piezas que había propuesto pero produjo obra nueva. Yorchil Medina, pintor de Aguascalientes, seleccionó cuatro de las seis pinturas que tenía realizadas; Tomás Díaz también hizo una edición de su propia obra, seleccionó algunas piezas y produjo una más, mientras que Uriel López reafirmó lo que estaba trabajando. La beca Border Adidas va más allá de los 45 mil pesos que recibe cada beneficiario, es un desarrollo de la identidad del artista, en donde los jóvenes reciben una opinión especializada de su obra, hecha por profesionales del medio. El objetivo es que ellos, después de esta experiencia, puedan llevar a cabo este proceso de forma independiente, es decir, que sigan aplicando lo que aprendieron.     ¿Qué características busca el jurado en los artistas beneficiarios? ¿Cuál es el criterio de selección? La cuestión técnica debe estar totalmente resuelta, esta no es una beca de aprendizaje. Buscamos que el beneficiario haya empezado a conjugar los lineamientos principales de su identidad discursiva, es decir, que de alguna manera sepa hacia dónde va. No como un desarrollo absoluto pero sí que tenga una dirección; que los primeros cabos y líneas con respecto a los temas que haya estado trabajando los haya lanzado de manera original, genuina y honesta, sin especular con discursos que no corresponden. Queremos que sean personas que están trabajando a partir de una línea estética personal, pero que a su vez sean artistas jóvenes que tengan flexibilidad para permitirse a sí mismos asumir ciertos riesgos y no irse por la vía segura.   ¿Qué podemos esperar de la próxima edición? En esta edición se organizó, en conjunto con el Museo del Chopo, una serie de actividades paralelas. La primera se llevó a cabo el 31 de octubre, donde se dio esta asesoría especializada a todos los participantes; fue abierta al público en general. La siguiente edición la vamos a tener en enero y es una conferencia con los artistas beneficiarios, ya que es importante que sepan comunicar frente a un auditorio lo que han hecho y por qué, así como su experiencia dentro de la beca y la evolución que tuvieron, tanto de su proyecto, como de su formación artística. En febrero tenemos una revisión de portafolios. Hemos lanzado una convocatoria – a través de www.border.com.mx o chopo.unam.mx– para revisión. Estará Daniel Garza, curador del chopo; Yoshua Okón, artista visual y miembro fundador de SOMA; Tania Ragasol de Casa Vecina, Dulce Chacón de Border y Fernando Mesta, Director de la Galería House of Gaga. Serán cinco profesionales con mucha trayectoria quienes revisarán las carpetas. Cada asesor examinará cuatro portafolios durante una hora cada uno, esto es para abrir esta cuestión educativa de asesoría y de retroalimentación, para finalmente, en Marzo, cerrar la exposición con una conferencia sobre las bases de 2013. La beca ha estado generando su propia identidad a través del camino que ha recorrido; es una beca muy joven. Por ejemplo, este año nos dimos cuenta que más que una beca de producción, es de experimentación, y queremos seguir fomentando eso.   DULCE JIMÉNEZ   ¿Cuál es el discurso detrás de tu proyecto? Construir representaciones de la violencia, y que éstas sensibilicen al espectador para que la vivan, la piensen y la sientan de otra manera. Hay un concepto muy predeterminado de la violencia y uno de los factores que más ha incidido en esta percepción son los medios de nota roja: los periódicos e imágenes de las noticias que vemos diariamente. Básicamente lo que hago es decodificar el ambiente de las calles de la ciudad de México, mismas que han sido escenarios de violencia. Lo decodifico gráficamente con rayas, interpreto muchas cosas actuales que suceden en esta calle, como el flujo vehicular. Son intervenciones con fotografías de estos lugares. ¿Cómo evolucionó t
u proyecto durante el proceso de la beca?
Hubo un desarrollo abismal e interesante. Empecé enfocándome sólo al gesto de la mano y en formatos muy pequeños. Esta última pieza para la inauguración es un formato de 2 metros sobre los muros, en donde básicamente consiste en una acción gráfica en vivo o un performance en donde utilizo toda la extensión de mi cuerpo y no únicamente la mano. Me llevó tanto las asesorías como los consejos, el cómo solidificar la retroalimentación para poder trasladar estas ideas a un objeto, así como conocer a personas del medio y lo que implica montar una exposición; el aprendizaje fue muy amplio y grato.       YORCHIL MEDINA Mi propuesta va más allá de una simple representación visual, utilicé la técnica del óleo que engloba un concepto de aceptación artística, es decir, es una técnica que todos reconocen como una manifestación de arte dentro de la pintura. Mi obra plasma escenas desperdicios de construcciones y elementos que se van juntando en la calle, como piedras, vidrios y envases. Es una señal de que estamos vivos, en movimiento, y de que todo se recicla. Estas escenas son constantes en todo el mundo, es evidencia del hombre y de que está construyéndose. Ilumina ciertas partes del modernismo. ¿Qué me puedes decir del tono melancólico que se percibe en los colores y en las mismas escenas que representas en tu obra? Hablas del paso del hombre, pero, ¿qué es lo que estamos dejando? Yo lo veo como una cuestión arqueológica, solo que en nuestro tiempo nosotros no lo podemos reconocer como tal. Para nosotros es basura, en este momento, pero al final del día es lo que va a perdurar en el tiempo, es lo que estamos dejando atrás, y en un futuro será arqueología. Esa paleta de colores es la forma en la que yo he aprendido a ver las cosas; éstas no son de un solo color, tienen reflejos y sombras que abarcan colores, que de entrada, uno no pensaría que un objeto pudiera tener. Por eso me gustó representar en la piedra todo lo que está reflejado ahí. Como mencionas, hay muchos reflejos. El negro en realidad nunca es negro, sino que está compuesto por sombras y colores, pero el cerebro lo sintetiza a negro, por lo que resaltar esa energía y vibra es muy bueno… Hubo mucho cuestionamiento interno y en toda esta construcción del discurso, que supuestamente ya tenía resuelta, me ayudó para reforzarlo. En mi obra realicé cambios técnicos de formato y la manera de abordar un proyecto. Mi aprendizaje sustancial fue “menos es más”, aprender a sintetizar para poder entender puramente de la lectura visual y encontrar el equilibro; no abusar del uso de muchos elementos.       URIEL LÓPEZ   Hice un video donde abordo el tema del bulliyng, es una instalación de dos canales. Consiste en una documentación de las ceremonias que se realizan cada lunes en las escuelas públicas, específicamente en la secundaria. El video muestra todos los acontecimientos que suceden en esta ceremonia: toca una banda de guerra, la escolta marcha con la bandera, todos cantan el himno nacional. Realicé una reinterpretación de este momento pero orientado al bullying, haciendo énfasis en la connotación bélica del himno nacional mexicano. Es un análisis de cómo la educación cívica introduce a los niños a la violencia. Este es un himno aplicado al bullying. Abordo la manera en cómo se usa un himno para imponer terror sicológico sobre alguien más. Es la reinterpretación de una ceremonia dentro en una instalación con dos pantallas; en una se muestra la banda de guerra tocando y la escolta, y en otra se presenta todo lo que los jóvenes viven en ese momento, el alumno que no quiere cantar el himno, que saluda chueco, el que tiene flojera, etcétera. Es un análisis de algo que se está viviendo actualmente, relacionado a esta educación clásica que realmente no funciona, y en vez de inculcar la paz se reduce a cantos de guerra y a este nacionalismo absurdo.   ¿Por qué es importante que haya este tipo de lecturas sociales  en el arte? Va enfocado a la construcción del conocimiento y a la manera en que se distribuye y se legitima, todo es a base de la repetición. Y en los resultados de este México vemos reflejado cómo el sistema no funciona, por la inconsistencia y la falta de sustento de la misma. Cuando un sistema no está funcionando desde algo tan elemental como las primeras horas del día, y en los primeros acercamientos que uno tiene hacia su formación personal, social y moral, es lógico que no funcionará a mayor escala, pues involucra relaciones de poder. Por eso es importante que el arte hable de estos temas sociales, ya que tiene la posibilidad de criticar algo desde dentro. Yo nunca había trabajado con tanta gente, por lo que fue complejo el proceso; pero al final toda esa complejidad se redujo a cosas buenas, me hicieron aprender y enfrentarme a otro tipo de experiencia. La pieza se desarrolla mejor en términos de manufactura pues se tiene mayor control y cuidado sobre todo. Me llevo la manera de organizar mi propio tiempo, la vivencia de hacer una pieza sin la limitante del dinero y el enfoque que le puedes dar a una pieza.         TOMÁS DÍAZ       ¿Cuál es el discurso de tu obra? Mi discurso gira en torno a la relación entre lo natural y lo artificial, y entre varias tensiones que desatan a partir de esta trama. Mi aproximación al tema tiene que ver con el hombre sobre la naturaleza, lo pasional sobre lo racional, y a partir de estas relaciones o conceptos primarios que fui tejiendo, desarrollé el proyecto. Éste partió de un punto inicial que tiene poco que ver, pero fue un proceso de experimentación.   ¿Por qué representar la montaña en este bloque de concreto? Juego con el lenguaje de material. La montaña es una pieza figurativa que representa una imagen fuerte, emblemática y evocadora de la naturaleza. Esta pieza es una reflexión sobre qué es una montaña, y la idealización de un paraje natural, que en realidad es una utop
ía, porque prácticamente no existe en el planeta territorio que no esté manipulado por la mano del hombre. Esa imagen, en un plano simbólico o idealizado, es representado con un material que es justo lo contrario, es papel negro doblado y cortado. La imagen y el material son contrarios, el papel es artificial pero suave, contrario a la montaña que es dura y natural. De lejos podría pasar desapercibido, pero una vez que te acercas te das cuenta de que es papel cortado. Me interesa el close up porque es liberar la imagen de significado, porque al acercarte generas una abstracción ligada a muchas teorías filosóficas. La pieza requiere de la interacción con el observador para crear estos efectos de lejos-cerca, aquí está el elemento sorpresa. Se insertan las dobles lecturas que van de la mano con el concepto de elementos contrapuestos, el panorama big picture y la realidad de las cosas. La montaña funcionó como punto de partida para la instalación. Quería recalcar que las cosas contrarias se enfatizan en el material que se usa. Llevé ese recurso al máximo e hice una pieza con delgadas láminas de concreto que se arrugan como papel y forman una especie de collage. Esto rompe con estereotipos, porque todos tenemos en la cabeza que el cemento es rígido y monumental, pero logré transformé este material tan vulnerable como un papel. La idea es que sientas ganas de tocarlo, de romperlo y de esta forma generar la tensión (que manejo conceptualmente) en el espectador por medio del material, ya que posee una riqueza infinita de texturas. Yo empecé con algo y terminé con algo que no estaba proyectado desde un inicio, en ese sentido agradezco las asesorías y el taller. Creo que es algo que nos falta a todos en el ámbito artístico, someternos a la crítica fuera de un ámbito académico.       JULIO GODEFROY ¿Cuál es el trasfondo de tu proyecto? Presenté un video que trata sobre un estudio a partir de terapias de psicoanálisis que tuve; en un principio llegué a pensar que trataban sobre mi abuela, pero en realidad tratan sobre mí. Este es un proyecto que llevo realizando desde hace dos años, inicialmente trabajé con ciegos y hubo un momento donde me di cuenta que trabajaba con ellos haciendo video porque yo quería retratarme como un ciego, es decir, no tenía la capacidad de retratarme a mí mismo. Con base a este descubrimiento, le propuse a mi psicoanalista un ejercicio donde grabáramos sesiones de terapia, ahí empecé a hablar sobre la relación que tenía con mi abuela, y cómo cambió a partir de un infarto cerebral; con eso vino también el enloquecimiento de las familias. Esto sucedió mientras yo estaba fuera del país, por lo que era muy importante conocer esta parte de mí y de mi familia. Por ello surgió la idea de recrearlo. Trabajé con una señora actriz que interpretó a mi abuela. Se montó todo el material generado durante ocho sesiones, junto con el material de grabación entre la señora y yo. Me di cuenta que todo esto era un pretexto para buscarme a mí mismo y saber qué es lo que quiero.   En general los demás becarios dieron una visión personal del mundo, de cómo ellos ven y reflejan su mundo, que al final es de todos, mientras que tú planteaste algo más introspectivo. ¿Qué intentas decirle a los demás? ¿Cómo quieres que los demás lean tu proyecto? Este video lo hice porque me encontraba en ese proceso y tenía que manifestarlo, y desde luego porque soy artista. Es una pieza oscura, con un diálogo directo, que refleja la enfermedad mental y las historias que hay detrás de todas las familias, pero que nunca se cuentan; éstas finalmente te afectan como individuo inconscientemente. El proceso de la beca fue muy difícil para mí, fue un proceso de búsqueda, de aprender y desaprender. Mi técnica de uso de la cámara era muy libre, pero en el proceso me di cuenta de que muchas escenas tenían un sentido plástico mas no narrativo. También fue muy difícil verse y analizarse uno mismo. Fue desagradable hacer el video, me costó mucho trabajo, pero estoy muy contento con los resultados.     www.adidas.com www.border.com.mx




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