Hubert Givenchy, ícono de elegancia de la alta costura, fallece a los 91 años

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12/03/2018

Créditos: Fotos: Cortesía

Fue el pasado sábado 10 de marzo cuando Hubert Givenchy fallecía en su casa mientras dormía. Una de las leyendas de la alta costura dejaba detrás un gran legado en la industria de la moda y siendo un ícono de elegancia y buen gusto del siglo XX.

A través de su cuenta de Twitter, la maison francesa informó del fallecimiento de su fundador esta mañana. Se prefirió mantener la privacidad del suceso para la familia del diseñador, dando a conocer hasta hoy la noticia alrededor del mundo.

Hubert Taffin de Givenchy, nació en el seno de una familia acomodada en Beauvais, Francia el 21 de febrero de 1927. Desde pequeño veía a sus primas vestir a la moda, observaba las revistas y desde ese momento supo que quería dedicarse al mundo de la moda, sin embargo, era una profesión mal vista en ese momento.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial decidió emanciparse de la influencia familiar y se trasladó a París con el firme propósito de convertirse en costurero. Al poco tiempo de aterrizar en la capital francesa, abrió su propio taller en donde comenzó a crear sus primeros diseño y más tarde su primera colección la cual presentaría en 1952 durante su primer desfile en París.

Desde su primer desfile en 1952 hasta que abandonó en 1995 la casa de modas que llevaba su nombre, Hubert Givenchy marcó el mundo de la moda por la elegancia de sus creaciones.

El diseñador fue el creador del término “prêt-à-porter”, una expresión francesa que significaba listo para llevar. Una expresión que hasta la fecha se sigue usando para presentar las colecciones que se ven cotidianamente en las calles, la moda que está lista para usarse.

Al año siguiente conocería a Cristóbal Balenciaga, su maestro, compañero y amigo. Uno de los diseñadores a quien declaró admirar por el resto de su vida. Cristóbal Balenciaga fue una influencia importante en su vida e incluso aceptaba sus consejos. Contaban que era una persona generosa y que en múltiples ocasiones lo apoyó en sus colecciones.

“La elegancia con la que Balenciaga vestía a las mujeres y la magia con la que transformaba la silueta de las mujeres no he vuelto a verla actualmente”, confesaba alguna vez.

Casi al tiempo que conoció a Balenciaga conoce a Audrey Hepburn, a los que algunos se refieren como su musa, y entabla una relación de respeto, admiración y amistad que se fue construyendo a lo largo de 40 años hasta la muerte de la actriz.

"Lo que admiraba de Audrey era como se movía después de ponerse alguna de mis prendas, sus conocimientos como bailarina hacían que supiera como moverse. Tenía su carácter y fue cambiando junto con mis diseños y sus películas", contó el diseñador sobre Audrey Hepburn.

La relación entre Audrey Hepburn y los diseños de Givenchy era prácticamente natural. Ella lo llamaba "creador de personalidades" y el mencionaba que su dulzura y rostro angelical terminaron por conquistarle. Ambos crearon un ícono que pasaría a la historia en cine y en la industria de la moda, fusionando dos obras de arte en una sola toma.

A la actriz la conoció para vestirla para la película "Sabrina", sin saber que años después en 1961 se inmortalizaría el vestido negro que luciría en "Breakfast at Tiffany´s". Mismo año en que la primera dama Jacqueline Kennedy viste de Givenchy para asistir a una cena en Versalles con el presidente francés Charles de Gaulle. A partir de ese momento, el diseñador fue uno de los más buscados por las mujeres de sociedad, actrices y miembros de la realeza para vestir alguno de sus diseños.

Por sus diseños pasaron muchos de los grandes iconos de la moda y de la historia. De Grace Kelly y su hija Carolina de Mónaco, a quien vistió desde pequeña, a Jackie Kennedy, Jane Fonda y hasta la Duquesa de Windsor. Personalidades muy distintas pero que tenían lugar en cada una de sus creaciones.

En 1988 vende su firma a la Louis Vuitton Maison House, pero continuando al frente de la misma hasta 1995 que decide retirarse de las pasarelas dejando en su lugar a John Galliano como director creativo. En 1996 un joven Alexander McQueen suple a Galliano hasta el año 2000 que es reemplazado por Ozwald Boateng por sólo dos años hasta la llegada de un entonces desconocido Ricardo Tisci en 2005. Fue Tisci quien se mantuvo por un largo periodo de 12 años en el que consolidó la marca de uno de los íconos más reconocidos de la moda. Apenas en 2017, Tisci abandonaba la maison para ceder el mando a la ex diseñadora de Chloé, Clare Waight Keller, quien se convierte en la nueva directora creativa de la firma hasta hoy.

“Soy feliz porque tengo el trabajo con el que soñaba de niño”, confesaba Hubert Givenchy en una entrevista. Hoy la luz de un soñador se apaga pero no su legado que continuará brillando sobre las pasarelas y recordado en el museo que lleva su nombre y alberga sus creaciones.


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