Historia y fotografía

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6/12/2017

Créditos: Glocal

| Arte |

La casa de subastas inglesa Phillips realizará la subasta Henri Cartier-Bresson: The Eye of the Century el próximo 12 de diciembre en Nueva York, la cual incluirá trabajos exclusivos que tomó el fotógrafo francés a lo largo de su vida, viajes y experiencias. Cartier-Bresson pasó de la pintura a la fotografía al descubrir el trabajo de Martin Munkácsi, publicado en la revista de arte Arts et Métiers Graphiques.

Su primera cámara fue una Leica, la cual decidió estrenar con un viaje por Europa junto a sus mejores amigos, Leonor Fini y Pieyre de Mandiargues. Esta experiencia resultó en la primera publicación de sus fotografías en la revista Voilà and Photographies, en 1932, seguida de su primera exhibición, un año más tarde, en la Galería Julien Levy en Nueva York.

Más adelante, Henri Cartier-Bresson viajó a México para trabajar como fotógrafo en una expedición en 1935 para hacer el mapa de la carretera Panamericana. Sin embargo, el proyecto no se llevó a cabo, pero Cartier-Bresson decidió quedarse en la capital del país, donde forjó una amistad con el escritor Langston Hughes en el barrio de La Candelaria, sitio que se convirtió en una de los más icónicos que fotografió en México. Ese mismo año, se exhibió su trabajo, en conjunto con el de Manuel Álvarez Bravo en una exposición en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

La biografía de Cartier-Bresson, como la de muchos otros de sus contemporáneos, fue paralela a los momentos históricos más importantes del siglo XX, como la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. A esto, se une su incansable deseo de viajar, lo que lo llevó a retratar lugares icónicos de diversos países, desde su Francia natal pasando por Italia, China, España, India, Rusia y Reino Unido. Además de lugares, el autor de Vive la France también capturó los rostros de las personalidades más importantes del ámbito cultural del siglo XX, como Henri Matisse, Pablo Picasso, Georges Braque, Pierre Bonnard, Paul Claudel y Georges Rouault.

El fuerte y a la vez melancólico estilo de sus fotografías, además de aportar un testimonio ambivalente al siglo más convulso que ha vivido la humanidad, es una aportación sumamente importante a una corriente artística tan importante en el presente como la fotografía.